Han pasado 17 días desde que empezamos a vacunar y aún no terminamos con las 396,258 personas que teníamos programado, cantidad que representa solo el 1.2% de la población. Sabemos que esto ha sido posible con el millón de vacunas iniciales que se compraron a la compañía Sinopharm, pero nos preocupa que a la fecha no contemos con una cantidad mayor disponible en el país para garantizar los niveles que necesitamos alcanzar.

De acuerdo al gobierno central tenemos contratos y acuerdos por 84.2 millones de dosis, pero en concreto por llegar en los próximos dos meses: 367,000 dosis de Pfizer y 400,000 dosis de AstraZeneca en marzo y 300,000 dosis de Pfizer en abril. Eso suma 1’067,000 dosis y solo alcanzaría para 533,500 personas más, que es aproximadamente 1.5% de la población, por tanto, solo podríamos llegar al 4% de la población al término de abril. Lo cual es lamentable.

Por eso nos extraña la negativa del Gobierno de aceptar que la empresa privada colabore en la importación, y distribución de las vacunas, pues si ya están asegurados esos 84.2 millones de dosis para todos los peruanos, no existiría interferencia alguna con el suministro.

También está el argumento de que si los privados importaran las vacunas no deberían romper el cronograma de prioridades y menos saltarse la fila para inocular a su personal de 18 a 59 años. Aunque creo que no predican con el ejemplo, me parece que lo importante es que se deja abierta la posibilidad si se cumple la condición. Siguiendo este razonamiento según los cálculos en la fase I y fase II, hay aproximadamente 8’655,000 personas, y siendo la fase III la última fase donde se vacunarán todos, pues entonces ya no habría a quien saltarse y los privados podrían participar.

En ese sentido quisiera dar algunas recomendaciones. Para agilizar los permisos de los privados deben permitir realizar las importaciones de vacunas mediante autorizaciones excepcionales de importación que son menos complejas que los registros condicionales. Para cuidar la seguridad, calidad y eficacia solo se le debe otorgar el permiso para su importación, comercialización y distribución a droguerías especializadas. Así aseguraremos a la brevedad que tengamos la mayor cantidad de vacunas y estas puedan llegar a los centros de vacunación públicos y privados. Adicionalmente para la fase II donde se vacunarán 4.4 millones de personas mayores de 60 años, recomiendo un cronograma de vacunación que detalle persona, lugar, centro de vacunación, personal de salud que realizará la vacunación y con qué vacuna se realizará, eso garantizará que cualquier delincuente no se aproveche.

Debemos buscar soluciones conjuntas porque la salud es un derecho que no puede ser subordinado a ideologías ni cálculos políticos.

@sandrostapleton