La pandemia ha cambiado al Mundo, y nos obliga a reflexionar en base a nuevas circunstancias. Solo así podremos enfrentar el futuro.

El Derecho Internacional ha convenido – y la Comunidad internacional lo había aceptado- que los Estados son las representaciones jurídicas de las naciones. Y se irrigaban la responsabilidad de velar por la vida de los habitantes de sus respectivos países. Para ello recurrían incluso, en extremo, a matar. A propios ciudadanos, aplicando la pena de muerte, o a los de otros países, mediante incursiones armadas. Todo bajo el control de los respectivos gobiernos.

La crisis sanitaria nos ha enseñado que los mismos gobiernos no han podido evitar cientos de miles de muertes de los habitantes en las naciones de su jurisdicción, como tampoco en las ajenas.
Por otro lado, algunas empresas –transnacionales- han tomado la ventaja de decidir a quién y dónde venden la vacuna, aun cuando algunas de estas empresas llegan a fabricarlas con apoyo de dinero público, o siendo sus responsables (el caso de BioNtech) funcionarios de universidades estatales. El temprano reconocimiento de esta realidad llevó al Estado de Israel a adelantarse a otros países, ofreciendo una cobertura casi total a sus habitantes mientras que en otros países aún se negocia (o balbucea) sobre la adquisición y transporte de la vacuna.

Esta semana en el Foro de Davos -que conozco- se vio el enfrentamiento de posiciones de representantes oficiales de países y de un empresario que representaba la cuestionada firma británico sueca AstraZeneca (que en Europa se estima que solo es efectiva para menores de 65 y mayores de 18).

Todo ello nos lleva a la necesidad de revisar criterios sobre la capacidad de una nación de defender sus intereses representado en un Estado. En todo caso es importante reforzar mecanismos multilaterales que puedan evitar abusos que atenten contra la vida de los mas débiles. Para ello los ciudadanos deberían tener mayor acceso a estos, por ahora solo están representados los gobiernos.

A propósito de ello veo con gran interés el esfuerzo que realiza un prestigioso politólogo peruano en buscar para estas elecciones una base ideología en alguno de los partidos o candidatos. En las propuestas no se percibe con claridad la problemática internacional. Tema en el que seguiré escribiendo.