La semana pasada en los corrillos financieros internacionales y locales generó gran entusiasmo la colocación peruana de bonos globales, por 4,000 millones de dólares (MMUS$), con tres características fundamentales: bajas tasas de interés anuales, desde 1.86% a 12 años; larguísimos plazos, hasta 101 años con un interés de 3.23% y una demanda que superó largamente la oferta, 3.75 veces.

Se sumó, la ratificación de la calificación de deuda en dólares por parte de Standar & Poors (BBB+). El posicionamiento en el ranking de riesgos crediticios, Perú solo quedó detrás de Chile, superando a Colombia, México y Brasil. Buena muestra de una economía que ha marchado en vía paralela a la política, que en su turbulencia nos ha dado cuatro presidentes en cuatro años.

Pero a esas buenas noticias crediticias, subyace que debe generarse ingresos para honrar las deudas, que al cerrar el 2021 según cifras del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) llegará al 38% del PBI, con un pago del servicio de la deuda que ascenderá al 1.9% del PBI, cifra que supera al monto destinado a la previsión social.

El incremento de la deuda para el 2021, en 26,412 millones de soles (MMS/.) tiene que ver principalmente con la caída estrepitosa de dos rubros de los ingresos del Estado: los recursos ordinarios (RO) y los recursos directamente recaudados (RDR). Los primeros asociados a la recaudación de impuestos y los segundos a los ingresos provenientes de los resultados de las empresas estatales.

La tarea del gobierno de transición es encaminar la recuperación de los RO y de los RDD. Eso significa que, en RO, la recaudación proveniente de la minería se recupere por volúmenes de producción, por precios se avizora un buen panorama; cualquier obstruccionismo de antimineros afectará. En RDD, el desempeño de las empresas del ámbito del Fonafe, tendrán que optimizarse, donde destaca el rol de las distribuidoras de electricidad estatales y Electroperú que viene perdiendo anualmente 160 MMS/ en su gestión comercial.

La mirada central aparte del MEF, deberá estar en el Premierato desde se manejan los conflictos, el Ministerio de Energía y Minas y por supuesto del Ministerio de Salud, para evitar una nueva ola de contagios que pueda afectar la economía.