Hace unas horas, en un panel conformado por Willy Del Pozo, presidente de la Cámara Peruana del Libro, y Leydy Loayza, decana del Colegio de Periodistas de Ica, invitados por la gerencia de educación y cultura de la Municipalidad de Jesús María, conversamos en torno a los retos del ecosistema del libro frente a la virtualidad. Coincidimos en la necesidad de los filtros para evitar la saturación de una oferta que no siempre llega acompañada de calidad y en las posibilidades de la masificación, en sus pros y en sus contras. Pero, sobre todo, fue una mesa para reflexionar. Willy Del Pozo pronunció algo que bien puede ser una metáfora para entender la vida antes de la Covid-19: “Hoy salimos a la calle con mascarilla, sin embargo hemos aprendido a utilizar las herramientas de la virtualidad, hemos aprendido a hablar. Antes no las utilizábamos y era como si las tuviéramos”. Me quedo con esa frase y pienso en lo que significa esta pandemia, intento organizar el antes y el después de un mundo que aprendimos a leer en la ficción: nos acostumbramos a utilizar el A.C. y el D.C. para referirnos a los hechos históricos sucedidos antes y después de Cristo. Para muchos la cita era impersonal, lejana, algo que aprendimos porque así tenía que ser si la pretensión era referencial. Pues bien, seguiremos utilizando el sintagma, solo que ahora como algo que fue transversal a todos, en lo individual y colectivo: Antes de la Covid-19 (AC) y Después de la Covid-19 (DC).

Los primeros como símbolo de un acontecimiento que, en sentido escolástico, se dio para liberar al hombre de las cadenas del pecado original, para liberarnos en cuerpo y en espíritu, un espejismo que concluyó enmudeciéndonos; los segundos para todo lo contrario: la Covid-19 avasalló la libertad, encuarteló a la humanidad, impuso una dictadura del miedo a la que el mundo sucumbió encerrándose en sus casas. Sin embargo, el arte, ejecutó su rol más importante: amortiguó el pánico y desde la poesía, la música, las artes plásticas, la danza, logró sostenernos con vida: nos devolvió la voz. Nos recordó que no todo es consumismo y que acaso la democracia, la república y la libertad, son entelequias para las que no estábamos preparados. Ojalá, luego de estos meses de confinamiento lo hayamos entendido y obremos para merecerlas.