Nos han devastado económicamente, hemos perdido nuestras reservas de contingencia tiradas por el regadero de una “plandemia” destructiva de nuestra nación, las empresas siguen cerrando cada día sumándose a las miles que ya quebraron y generaron millones de desempleados y más millones sumidos en la pobreza, mientras siguen amenazando con nuevos virus y más restricciones al ejercicio de los derechos humanos.

Pensar que uno de estos partidos postulantes al gobierno 2021-2026 van a arreglar las cosas es incoherente con la realidad, cuando vemos que todos los candidatos presidenciales ni siquiera se atreven a hablar del sistema de poder internacional que nos está destruyendo intencionalmente para apropiarse del Perú sin la menor carga poblacional posible vía exterminio por virus y vacunas fabricadas con este objeto.

Es muy evidente que hay candidatos muy comprometidos con la élite globalista y se postulan a la Presidencia para terminar de destruir la economía peruana, rematar al Perú en la bolsa de Nueva York y reducir nuestra población con diligencia genocida; otros que ni siquiera se dan cuenta de lo que está pasando serán presa fácil de las extorsiones o de las “negociaciones” al más alto estilo de la corrupción internacional. Y hasta hay candidatos empresarios que esconden negocios extraños con las transnacionales de la élite globalista para realizar obras públicas, mientras engañan a la población con un mensaje pro-vida y nacionalista.

Visto el panorama electoral con objetividad, la perspectiva de salir de la tragedia nacional en que nos encontramos es nula, pues ninguno de los candidatos está en la posibilidad cognitiva, moral y espiritual, de enfrentar esta guerra de dominación de quinta generación, bacteriológica e ideológico religiosa, por lo que sólo el pueblo del Perú tiene una salida, que es emprender su propia lucha por la independencia y la libertad.

Tracemos la agenda 2021 que nos pueda encaminar hacia la libertad:

1.- Creamos que en el pueblo anida el poder que detentan las autoridades, no nos sometamos a las disposiciones que atentan contra los intereses y derechos de nuestra nación.

2.- Seamos capaces de unir a los movimientos cívicos y políticos buenos en una sola fuerza por la independencia y libertad del Perú.

3.- Pongamos a disposición de la lucha nuestro trabajo voluntario y todo con lo que podamos contribuir a ella.

4.- Seamos conscientes que estamos en guerra y que el enemigo coloca a nuestros gobernantes en el poder, no consintamos su imposición fraudulenta.

5.- Seamos solidarios en ayudarnos unos a otros, vienen momentos terribles para la nación, en que nos necesitaremos unos a otros.

Y sobre todo tengamos fe en Dios y la conciencia en el poder de su fuerza que nos guiará hacia la Victoria.