En mi columna del 27 noviembre del año pasado, dejé entrever mi escepticismo sobre que el próximo presidente o presidenta del Perú estaría entre los cincos primeros lugares de la encuesta nacional de esos días, a saber Forsyth, Guzmán, Urresti, Mendoza y Fujimori; y es que si algo ha sido recurrente en el país en material electoral, es que quien está primero en los sondeos de opinión, no termina ganando las elecciones, sin embargo es claro que al menos uno de los primeros o primeras pasará a segunda vuelta. Ahora bien, aunque la última encuesta nacional de Ipsos Perú de la primera quincena de enero, no muestra mayores variaciones, ya que salvo Forsyth que se mantiene solitariamente primero con 17% de las preferencias y de ahí abajo, los siguientes cinco candidatos tienen el mismo porcentaje, distantes sólo de un punto, estadísticamente un empate técnico entre ellos, cifras dentro del margen de error (+/- 2.817%), por lo cual no es preciso identificar a ciencia cierta quién se encuentra posicionado ya en el segundo lugar, quien le sigue los pasos al ex alcalde de La Victoria.

Pero veamos más bien quiénes vienen en ascenso, aquellos que silenciosamente avanzan, capturando si se quiere el voto de los indecisos, los que no entran aún en lo que se conoce criollamente como “pelea de gringos” con los punteros y a los que hay que considerar el peso del símbolo de su partido político, que dada las actuales circunstancias de pandemia donde están prohibidas las manifestaciones públicas, además de la prohibición de publicidad, la población por lo menos del interior del país ajena a los vaivenes de la política que solo se centra en sobrevivir a la crisis sanitaria y a parar la olla de sus hogares, a la hora de votar, salvo haya definido su voto, buscaría el símbolo que le sea más familiar y lo marcaría, a fin de no dejar en blanco su cédula de votación; de ahí que no es de sorprender que candidaturas como la de Yohny Lescano (La Lampa), Daniel Salaverry (Corazón), este último también recibiendo la adhesión de los seguidores del expresidente Martín Vizcarra, su cabeza de lista al Congreso, y Hernando de Soto (El tren), estén creciendo en la aceptación popular, citando estos tres, porque son los que han mejorado sus cifras respecto a la última encuesta nacional y su nivel de rechazo no es tan elevado como algunos punteros, factor que también influirá en las urnas.

Los peruanos nos quejamos de no tener suerte con las autoridades que nos gobiernan, pero la culpa es también del elector por no elegir bien (además de los partidos por ofrecernos candidatos en algunos casos con serios cuestionamientos), así que aguzados desde ahora, a poner atención en los ofrecimientos de los candidatos de la mitad para debajo de los sondeos. ¡Guerra avisada no mata gente!