Ahorros económicos y ambientales del uso del agua

Ahorros económicos y ambientales del uso del agua

Esta semana se han celebrado dos fechas importantes para la calidad de vida del ser humano: el día mundial del agua y el día de eliminar, al menos por un día, el consumo de la carne de la dieta.

Sobre el primer tema, existen miles de formas de mejorar el ahorro del agua y crear conciencia para contar con fuentes de agua limpias y que no se agoten antes de lo previsto.

Se puede empezar desde casa o desde el colegio, donde sería una temática de interés y que es transversal a toda la educación. Una pregunta que siempre ronda en los círculos de expertos es, si existe un manual de buenas prácticas del uso del agua en las empresas, ¿por qué no construir uno que sirva al ciudadano común y empezar desde los colegios para incentivar el aprecio y la necesidad de ahorrar y cuidar el agua?

Por ello, es importante recordar que contamos con apenas 3% del agua dulce y, de tal porcentaje, el 2% no es de fácil acceso, pues se trata de los glaciares. Así, el agua que hay en los lagos y ríos, entre otros, representa sólo el 1% del total.

Toda agua es importante. Desde aquella apta para uso doméstico, industrial o comercial y turístico hasta el agua salada que sustenta importantes cadenas alimenticias claves para la alimentación, porque en ella vive una vegetación muy pequeña que, increíblemente, aporta más de 60% del oxígeno del planeta.

Desde un enfoque económico, ahorrar agua no interesa, porque tiene bajo valor. Es decir, se le asigna un valor por debajo de todo lo que representa, lo cual se observa en el costo de las tarifas domiciliarias. En ciudades donde los hogares y empresas utilizan agua tibia, el costo sube, ya que más del 40% del agua es caliente y requiere energía para calentarla. Un gran ejemplo es el uso de la ducha: el 87% del agua que está en el tanque es caliente.

Esta semana se celebró el día mundial del agua, un evento que debería ser durante todo el año para seguir concientizando a todos los peruanos de la necesidad de ahorrar desde la casa el líquido elemento.

Asimismo, si una persona deja de consumir al menos un día carne, ahorra más de cuatro mil litros de agua o el equivalente a 4,5 kilos de CO2; además de que contribuye contra el calentamiento global y la contaminación que significa la ganadería intensiva.

Es cuestión de comenzar hoy día sin esperar marchas, ni días mundiales. Contribuir a mejorar la calidad de vida del planeta y la propia es una tarea urgente.