Este 6 de julio, como sucede desde 1953, los peruanos celebraremos el Día del Maestro. Esta fecha se ha convertido en una jornada trascendental del calendario cívico escolar, pues permite rendir homenaje a toda persona que realiza esta noble profesión. El origen de celebrar un día a los maestros se remonta a 1943, cuando se celebró la primera Conferencia de Ministros y Directores de Educación de las Repúblicas Americanas, proponiéndose elegir una fecha para homenajear a los docentes de todo el continente con un Día del Maestro. El 11 de septiembre fue la fecha elegida por ser el día de la muerte del educador argentino Domingo Faustino Sarmiento. Pero, solo Argentina ha seguido manteniendo esa cita. ¿Por qué se eligió el 6 de julio en nuestro país?

Debemos rememorarnos a los albores de la República. Un año había transcurrido desde la declaración de la independencia del Perú, cuando el general José de San Martín se percató del millón 300 mil habitantes que tenía el Perú. El 90 % no sabía ni leer ni escribir. Nos habíamos librado del control español, pero seguíamos viviendo en la ignorancia.

San Martín entendió que había que hacer del país una escuela grande. Fue así que el 6 de julio de 1822, el general fundó la primera escuela normal de varones, fecha que se convirtió en el Día del Maestro, durante el gobierno de Manuel Odría.  La escuela fue dirigida por Diego Thompson, misionero escocés que impulsó el método Lancaster, por el que los alumnos más destacados enseñaban a los que iban más atrasados.

En la actualidad,  470,000 maestros, según datos del Ministerio de Educación, dedican sus vidas a enseñar a pensar a generaciones enteras de ciudadanos. Valoremos su esfuerzo diario y recordemos la frase del maestro José Antonio Encinas, “el más alto cargo que un ciudadano puede desempeñar en una democracia es el de maestro de escuela”.