En el concepto ONE HELP (UNA SALUD) es importante saber que los animales en general forman un pilar indispensable de la Salud Pública. Donde la prevención de las enfermedades zoonóticas (enfermedades que pasan de animales a humanos) van cobrando mucha relevancia a nivel mundial. Un claro ejemplo es la covid-19 donde se presume que se origina en un ambiente poco salubre y donde se mesclan especies de animales silvestres. En ese sentido la vigilancia epidemiológica cumple un rol importante para prevenir apariciones, brotes o rebrotes de muchas enfermedades conocidas o por conocer. Es así que en el Perú tenemos muchas enfermedades zoonóticas muy peligrosas y de carácter de Notificación obligatoria, como la rabia canina. Esta semana el CMVL (Colegio Médico Veterinario de Lima) hace un llamado de alerta a las autoridades de la Salud y a la comunidad para no bajar la guardia en la vacunación contra la rabia canina, en vista a que se han dado un aumento de casos abruptos de rabia en la zona de Arequipa.
¿Tenemos un buen programa de prevención de la Rabia en la práctica para Lima?

El médico veterinario Jhon Islachin – CMVP 9944, gerente general del Centro de Medicina Forense Veterinaria Legal y Forense del Perú, nos comenta que participó como estudiante de veterinaria durante 4 años seguidos en las campañas y pudo ver las muchas deficiencias en el programa VANCAN.

Ciertamente todos los años se dan las campañas de vacunación antirrábica gratuitas por el Estado (VANCAN) pero también es cierto que cada año viene teniendo un menor presupuesto y un menor alcance logístico a las poblaciones donde se debería llegar (distritos populosos de Lima), pues las poblaciones caninas más expuestas son distritos donde se tienen un pobre control de canes callejeros o sin dueño. Sumado además que los profesionales de la salud que vacunan a dichos animales en su mayoría son técnicos, personal del establecimiento de salud de la zona o son estudiantes de veterinaria de últimos ciclos y no tienen un claro manejo de la cadena de frío que debe tener toda vacuna. Ejemplo de esto es ver vacunadores con 5 o 10 jeringas preparadas encima de la caja térmica mientras esperan a los caninos y se pueda realizar un trabajo “más rápido”, afirma el Dr. Islachin. También se han dado casos de reacción post vacunal en caninos y muchos con consecuencias fatales porque el animal estuvo enfermo y el dueño no se ha dado cuenta (o miente) y el vacunador tampoco (por su poca preparación clínica). Otro punto es que las vacunas están dirigidas a canes con dueños o “dueños responsables” que puedan llevar a su mascota hasta los vacunadores. pero en la calle los perros sin dueños no son vacunados y no se cuenta con logística para poder atraparlos, vacunarlos y soltarlos (esterilizados sería lo ideal).

La rabia es una enfermedad MORTAL para el ser humano y para nuestras mascotas, y la única forma de prevenirla es la vacunación de nuestros peludos. Es menester hacer el llamado de alerta que realiza el CMVL para que nuestra población esté atenta y no tengamos que lamentar pérdidas humanas ni animales. A llevar a vacunar todos los años a nuestros perros contra la rabia canina. Para realizar un mejor programa las recomendaciones son muchas, como pedir a las clínicas veterinarias que apoyen con las vacunaciones, pedir a las comunidades o pueblos jóvenes (dirigentes) un registro de canes sin dueños y que apoyen a su vacunación.