El contundente triunfo en Chile a favor de una nueva constitución mediante la conformación de una Asamblea Constituyente, con el 78% de los votos, en su lectura más básica señala que es solo una corriente de izquierda, “brisita bolivariana” dirán desde Caracas.

Las movilizaciones lideradas por grupos de izquierda fueron las que llevaron al presidente Sebastián Piñera, a la convocatoria del Plebiscito del domingo pasado. Sin embargo, hay otras señales que necesitan ser miradas con acuciosidad.

Dos son los puntos que destaco: 1) la posición del tres veces alcalde de la acomodada Comuna de Las Condes, y una vez de la de Santiago, Joaquín Lavín, hombre de la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI), y 2) la votación en ciertas comunas de clase media y alta.

Lavín se pronunció a favor de una nueva constitución, algunos dudarán de sus verdaderas intenciones, porque espera participar en la próxima elección presidencial, siendo su prédica que tiene un “proyecto de convivencia nacional”. Apuesta por una aproximación de derechas e izquierdas a una posición consensuada. Más allá de las conjeturas, es una propuesta razonable que puede evitar una polarización como en los años 70 que llevó al poder a Salvador Allende.

En lo que se refiere a la votación en las comunas habitadas por personas de altos ingresos, más allá del 67% a favor del rechazo en Vitacura; en Las Condes, el rechazo fue más moderado, 56%. Mientras que, en Providencia, Ñuñoa y La Reina, la aprobación arrasó con: 64%, 76% y 68%, respectivamente.

El mensaje es claro, en lugares de altos ingresos se siente la necesidad de un reformismo, siendo el tema de las AFP, las Isapres (seguros privados de salud) y educación privada, donde se centra el énfasis. Sienten estos servicios como onerosos e inequitativos.

Queda un mensaje para las próximas elecciones en Perú, a pesar de nuestras diferencias con Chile. Hay sistemas como las AFP, la concentración del sistema financiero, las diferencias entre la educación privada y pública, así como el sistema de salud disperso, que requieren reformarse. La sensación de las clases medias de nuestro país está en línea con las comunas chilenas que votaron por una nueva constitución, aquí pueden votar por la izquierda.