Hay partidos políticos por montones pero de ellos pocos son los que tienen las ideas y la filosofía política bien puestas. Es necesario romper el molde de elegir a las principales autoridades del país por emoción o por algún “anti” para hacerlo conforme a la razón y el intelecto.

También es importante rescatar los principios de la identidad nacional, con mayor motivo cuando llegamos al Bicentenario, renglón de la historia que debería marcar un antes y un después en nuestro sistema de partidos. En consecuencia, que esta campaña no descuide los debates inteligentes; y los ciudadanos al mismo tiempo deberían de exigir que gente con conocimientos de política y gestión sean los que marquen la pauta antes que advenedizos que no van a cumplir ningún papel clave en la presidencia, vicepresidencias o en el Congreso de la República.

Con todo respeto por los ciudadanos que han sido futbolistas o son personajes del entretenimiento cómico televisivo, creo que la situación del país está para decir “zapatero a tus zapatos”, por lo que se necesita personas con claros conceptos y principios de política y no de politiquería. Cada partido debería dar ese valor agregado a la campaña para que esta sirva de alguna forma al elector como ejercicio de educación cívica, de elevación del nivel de la confrontación con sentido de pedagogía política y se salga del circo electorero.

Analizando los mensajes de la campaña hasta el día de hoy, los partidos políticos -salvo “Contigo”- no han aportado mucho en materia de visión de país; y ha sido en solitario Máximo San Román quien le ha dado ese valor agregado al contenido ideológico programático en la actual coyuntura nacional, al innovar sobre los conocidos “Ama Sua, Ama Llula y Ama Quella” con un alto grado de interpretación propia el sentido de las palabras Allinta Munay, Allinta Yachay y Allinta Reway.

Este mensaje quechua sirve para reencontrarnos con nuestra identidad, donde el Perú es “cholo” y al reconocerlo se sintetiza a todas las culturas, etnias y generaciones bajo un ideal común hacia el progreso, con la conciencia de ser herederos de una de las siete civilizaciones más importantes del mundo. Que la campaña electoral sea constructiva, que haga decir a millones de conciudadanos, tal como la letra de una clásica canción, “tengo el orgullo de ser peruano y ser feliz”.

@RafaelRomeroVas