Cuando pensamos en hazañas históricas de cualquier índole, siempre encontramos como hecho común el desarrollo de una estrategia brillante para alcanzar el resultado; lo podemos encontrar al revisar la Guerra de Troya, hasta, por ejemplo, la goleada que le dio Alemania a Brasil en el estadio Mineirao (BRASIL 2014). Hablar de estrategia, es hablar de la virtud de anticiparse a situaciones posibles, optimizando al máximo el uso de nuestros recursos de una manera creativa y eficiente, es correr vigorosamente mientras el oponente piensa que caminamos, es hacer escuchar al otro lo que quiere escuchar con tal de lograr lo que buscamos; en definitiva, el ser estratégico nos pone en una situación de ventaja frente al resto ya que tomamos ventaja de una realidad existente a nuestro favor, anticipando situaciones y siempre con firmeza en el resultado esperado.
A diez días de las elecciones presidenciales de nuestro país, ya sin la exaltación propia de los resultados tan contrarios a los que esperaba, toca aceptar que la lectura estratégica hecha por quienes pasaron a 2da vuelta fue acertada, entendieron qué buscaba el electorado, se anticiparon a los ataques adversos, centraron la atención en otro lado (pasaron muy por agua tibia), polarizaron al país con criterios muy básicos, ricos y pobres, en general, estrategias que para muchos pueden sonar irrisorias, pero al final, fueron las acertadas para la masa electoral.
Hoy nos toca a nosotros como votantes ser estrategas también, entender qué queremos para nuestro país, entender que hay una cantidad muy importante de peruanos que busca un “cambio radical” a SU realidad (porque al final todos votamos pensando primordialmente en nuestra realidad) y esto se debe a que viven olvidados, en la pobreza y con una sensación clara de no tener oportunidades. Hoy nos toca a todos los que gozamos de cierto nivel educativo y que tenemos la suerte de contar con nuestras necesidades básicas cubiertas, hacer algo más allá de renegar porque las encuestas hablan de un candidato que eminentemente caminará hacia ese cambio radical, debemos dejar de indignarnos por quienes buscan esa radicalidad como alternativa y debemos actuar estratégicamente para lograr mantener la democracia en nuestro país y no convertirnos en otro miembro del club bananero.
Seamos activos en la protección del modelo que sacó al Perú del hoyo en el que nos encontrábamos a inicios de los 90, seamos estrategas, cuidemos el marco legal que hoy ayuda a que tengamos tantos emprendedores en el país, ESTO NO LO HAREMOS SENTADOS POSTEANDO EN FACEBOOK “KHE ME KEDA” o “YO NO VOTO POR EL COMUNISMO”, esa estrategia ya falló, seamos más activos, EXPLIQUEMOS POR QUÉ VOTAR Y NO POR QUIÉN NO HACERLO… EL FUTURO DEL PAÍS ESTÁ EN JUEGO. Cuidémoslo, buena semana para todos.

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