A raíz de las elecciones, tenemos dos candidatos en la segunda vuelta y el 6 de junio decidiremos quién nos gobernará en los próximos 5 años y con ocasión del Bicentenario. Con relación al nuevo Congreso, ya están designados los 130 congresistas y debido a la cantidad de listas presentadas, ha resultado que 10 bancadas han ingresado al hemiciclo, donde consensuar en favor del país es prioritario.
Este nuevo Congreso tienen que apreciar que el país pasa por momentos complicados por la presencia de la covid-19 que sigue causando lamentables fallecimientos y que nuestra economía ha sufrido un deterioro elevado, ocasionando entre otros inconvenientes, la pérdida de millones de puestos de trabajo e incremento de la pobreza.
Dentro de este negativo panorama, el Congreso no puede seguir dando leyes populistas como el actual. Con el ingreso de varios líderes y jóvenes preparados, deben dedicarse a reestructurar el Estado, sobre todo en las áreas de Justicia, Partidos Políticos, Procesos de Contratación, en Educación, Salud y Seguridad y retornar a la bicameralidad.
Todo esto ayudará a tener un Estado más ágil, eficiente, sin corrupción y preocupado por el sector más pobre del país y sin necesidad del cambio de la Constitución.
Con relación al candidato Pedro Castillo, varios de sus voceros y el propio candidato han expresado positivamente que su Gobierno dará importancia a los inversores, a las empresas privadas generadoras de trabajo e igualmente en el corto plazo, la vacunación de todos los peruanos.
Pero ni los voceros, ni el propio Castillo habrían asimilado el “Ideario y Programa” confeccionado por su secretario general Vladimir Cerrón, de 76 páginas y con 180 cambios iniciales a implementar como Gobierno de Izquierda Marxista, Leninista y Mariateguista, con expropiaciones y nacionalizaciones.
De ganar Castillo la Presidencia, encontrará al país con el problema de la pandemia, una economía debilitada, la necesaria reactivación del país, un Congreso fragmentado sin mayoría, con su programa hacia el marxismo expropiatorio lleno de inconsistencias, sin experiencia gubernamental y sin mínimos conocimientos de macro economía, entre otros básicos temas. Por lo tanto, le será difícil imponer su Gobierno Estatista, ni lograr la transformación y desarrollo del Perú, solo se generará constantes manifestaciones, huelgas, invasiones, aislamiento de países democráticos, sin turismo, inversiones ni trabajo, éxodos masivos, caos y pobreza como en Venezuela.
Fuerza Popular y Keiko por su lado tienen que tener claro que en esta oportunidad su momento es trascendental y para lograr su triunfo no será suficiente atacar a su contendor, ni promocionarse exageradamente, es imprescindible comprender que solos, difícilmente lo lograrán. Deben concentrar sus esfuerzos en seguir promoviendo un gobierno de unión y coalición para mejorar el Perú, en democracia, libertad y respetando el modelo económico, con inversiones que son generadoras de trabajo, progreso y desarrollo social.
Finalmente, el país necesita salir de sus problemas prioritarios: covid y pobreza. Para ello, este 6 de junio todos tenemos que votar responsablemente, sin rencores, ni prejuicios, sin dividir al país, en favor de un Perú democrático, libre y próspero para todos.