A lo largo de nuestra historia podremos encontrar momentos cumbre donde el ser humano inventó o descubrió algo que cambió drásticamente el rumbo que al momento venía siguiendo, tanto así que son pequeños hechos los que terminan determinando el inicio o fin de nuestras “eras”. Gracias a diferentes herramientas de registro de información, hemos podido saber más de una historia sobre cómo se dieron algunos de estos hechos tan trascendentes para nosotros; y esto nos da la oportunidad no sólo de conocer nuestra historia sino de aprender algunas características descriptivas de los hechos que llevaron a los inventores (de ser el caso) a llegar a aquello que terminó siendo tan determinante para la humanidad.

“No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla”… tal vez una de las frases más potentes que tuvo el célebre Thomas Alva Edison, a quien le debemos nada más y nada menos que la iluminación eléctrica, es una frase que nos deja muchísimos puntos de análisis para el desarrollo de cualquier emprendedor. Más allá del claro mensaje de no rendirse hasta lograr el objetivo, hay una cualidad que quisiera destacar ahora, la paciencia y templanza para “volver a empezar” y “aprender a caminar de nuevo”. Tal vez una de las situaciones más difíciles en este proceso es aceptar que el camino elegido no es el correcto y volver a punto cero y empezar de nuevo, en los primeros intentos probablemente no se sienta, pero conforme avanza el tiempo, la ansiedad pasa a ser una traba adicional importante, esta se convierte en frustración y genera una barrera a veces invencible para los emprendedores.

Debemos preocuparnos en desarrollar ese tipo de cualidades a veces poco valoradas, el manejo de nuestra propia ansiedad, el no dejarnos consumir por la frustración, la capacidad de asumir rápido un error y caminar en una dirección distinta con el mismo nivel de motivación que teníamos al inicio, son factores claves para alcanzar el éxito en lo que sea que emprendamos. Para ello, debemos tener mecanismos de autocontrol que nos ayuden a lograrlo, las personas por naturaleza no tenemos un alto grado de control, no nacemos así, son cosas que vamos desarrollando en el tiempo.

No podemos perder de vista el contexto empresarial en el que nos encontramos, ya no existen barreras de información en el mundo, la actualización de información es cada vez más acelerada, todo funciona cada vez a una velocidad mayor y nuestros márgenes de error son cada vez más reducidos, el camino al éxito lo encontraremos aprendiendo a caminar de nuevo hasta que podamos hacerlo de manera correcta, recordemos siempre, ¡esta carrera la gana el que no la abandona! Buena semana para todos.