Creímos que para esta primera Crónica del mes del Bicentenario de la proclamación de la Independencia del Perú era buena idea tener como personajes, por doble motivo, a las hermanas Susana María y Begoña de Belaunde Molina y sus padres Susana Molina Geraldino y Alfredo de Belaunde Guinassi. El primero, traen un toque de historia; el segundo, la amistad. Si preguntan por qué histórico, respondo, por su vínculo con dos personajes partícipes en el proceso libertario de América. El segundo, amistad. Con las Tres Gracias la hemos construido con el aprecio y reconocimiento a nuestras tareas y ocupaciones. Con Alfredo, Caballero de la Orden de Malta, fallecido en 1997, no nos conocimos, pero sabíamos de nuestras existencias.

Pongamos retro y vamos al primero, vínculos familiares. Alfredo tiene como cabeza de su tronco familiar a Rafaela Zereceda, que en 1825 casó en Arequipa con el buenmozo y joven coronel, 29 años, José Trinidad Morán y Manzano. Militar venezolano que llegó a Lima el 1 de mayo de 1823 con un brillante historial de acciones en Venezuela, Colombia, Ecuador y el grado de teniente coronel. Después agregó los triunfos de Junín y Ayacucho. El valeroso general José Trinidad Morán y Manzano, El Pequeño Gigante de El Tocuyo, con 15 años inició su carrera militar en 1814. Su ciudad natal, fundada en 1545, es conocida como Ciudad Madre de Venezuela. Su padre, de ascendencia irlandesa, Gregorio Morán y su hermano Joaquín fueron fusilados por las fuerzas Realistas en Venezuela en 1813.

En tiempo de paz afincó en Arequipa formando familia con Rafaela Zereceda y gozaron del aprecio de la ciudad. Su vida transcurría con tranquilidad y dicha en 1854 cuando el presidente José Rufino Echenique lo designó para frenar en la Blanca Ciudad la rebelión del general don Ramón Castilla. Luego de varios enfrentamientos el coronel Morán fue derrotado, tomado prisionero y por orden del caudillo civil Domingo Elías, que no escuchó el pedido de los vecinos, fusilado en la Plaza de Armas de Arequipa el 1 de diciembre de 1854.

En ceremonias fúnebres militares se ejecuta la Marcha Morán, llamada así por haber acompañado su sepelio. En esta ciudad tiene una plaza, una estatua, una calle y una placa recuerda el lugar de su fusilamiento. En Lima tres calles llevan su nombre. Exhumado su cadáver en la iglesia de Cayma fue traslado a Venezuela donde reposa en el Panteón Nacional al lado del general Simón Bolívar.

De este valeroso militar desciende Alfredo Belaunde Guinassi.

Susana y Begoña, por su madre, son descendientes de Guillermo Geraldino. Como dijo el historiador general Hermann Hamann, en ellas probablemente se da el único caso conocido de tener como antepasados a dos figuras de nuestra Independencia.

Guillermo Geraldino, reconocido farmacéutico italiano radicado en Lima, detenido en 1814 por la Santa Inquisición, conspirador, prócer de la Independencia del Perú, fue quien con el uso de la quinina salvó la vida de valientes oficiales y soldados de la tropa del general don José de San Martín, que acantonada en Huaura fue presa de paludismo, cólera y fiebre amarilla. La acción mereció el reconocimiento del Libertador y el probo patriota con trescientos treinta ilustres vecinos de Lima fue firmante del Acta de la Independencia. Su nombre figura con brillantes letras en el Panteón de los Próceres del Perú. Varias calles en Lima llevan su nombre.

En el campo superior izquierdo de nuestro escudo, sobre fondo blanco, el reino vegetal está representado por el árbol de la quina. Es muy posible que recuerde la acción de Guillermo Geraldino.

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