Beatriz Mejía Mori

Beatriz Mejía Mori

LA VERDAD OCULTA

Acerca de Beatriz Mejía Mori:





La detención preventiva como arma política

La detención preliminar judicial procede cuando en delitos con pena mayor a 4 años exista posibilidad de fuga del presunto autor no hallado en flagrancia, cuando el sorprendido en flagrante delito logre evitar su detención, o cuando el detenido se fugare de un centro de detención preliminar (policial). (Artículo 261 del Código Procesal Penal).

El plazo máximo de detención preliminar judicial es de 24 HORAS y excepcionalmente hasta por 15 días en los delitos de terrorismo, espionaje y tráfico ilícito de drogas. (Art. 264 del C.P.P.).

Detenida una persona por los delitos de terrorismo, espionaje, tráfico ilícito de drogas, o por delito que tenga pena mayor a los 6 años, se la podrá incomunicar hasta por 10 días siempre que no exceda el plazo de la detención, sin impedirle comunicarse con su abogado. (Art. 265 del C.P.P.).

Concluida la detención preliminar y convalidada ésta por el juez, se podrá dictar prisión preventiva, Art. 266 C.P.P., siempre que existan fundados y graves elementos de convicción que vinculen al imputado con un delito, que la pena de ese delito sea mayor a 4 años, y que el imputado en razón a sus antecedentes y otras circunstancias del caso particular, permita colegir razonablemente que tratará de eludir la acción de la justicia o impedir la averiguación de la verdad. (Art. 268 del C.P.P.).

Ni Keiko Fujimori, ni Alan García, ni Pedro Pablo Kuczynski han sido investigados por terrorismo, espionaje o tráfico ilícito de drogas, y les dictaron detención preliminar por 10 días; y si bien los delitos que les imputan tienen penas mayores a los 4 años, es conocido que concurrieron a las citaciones de la Fiscalía, se sometieron a las medidas coercitivas, siendo injustificada la detención preventiva.

En el caso de García los elementos graves de convicción son desconocidos, los pedidos de detención están plagados de conjeturas y debemos advertir que se está usando la detención sin condena como peligrosa arma de destrucción política y lo peor es que el problema no es la ley, sino los operadores judiciales, sometidos más que nunca al poder político bajo amenaza de ser destituidos por la Junta Nacional de Justicia.

La desoladora muerte de García como acto liberador de esta arbitraria detención nos coloca frente al reto de terminar con este simulacro de justicia y de desmontar esta perversa dictadura en aras de salvar a la nación.





ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Investigan vínculos de Castañeda con la Telesup

Investigan vínculos de Castañeda con la Telesup