La pandemia ha logrado un increíble avance en el uso de bicicletas en el mundo. En Europa, especialmente en los Países Bajos, el uso de bicicletas llegó a los 23 millones, siendo su población de 17 millones, de allí que este vehículo es el segundo medio de transporte. En Estados Unidos también ha ocurrido este fenómeno, solo en Nueva York se cuenta con 1.6 millones de ellas.

A pesar de todas sus ventajas como no contaminar el ambiente y reducir las emisiones de CO2, mejorar la salud y ser un medio de movilidad seguro, algunos problemas saltan por la falta de planificación y de recursos dirigidos para incentivar este medio de transporte. Entre esos problemas, por ejemplo en la gran Manzana, es la falta de plazas de parqueo. Según estudios, se afirma que solo cuentan con 56,000 sitios de parqueo. Algo similar ocurre en Países Bajos, sobre todo en ciudades como Utrecht y La Haya donde se ubican los dos estacionamientos de bicicletas más grandes, el primero con 12,500 y el segundo para 8,000 bicicletas.

Estos problemas no solo se reflejan en el aparcamiento de las bicicletas, sino también en la construcción de carriles seguros, semáforos, dación de reglamentos y seguridad en general. Un estudio de la alcaldía neoyorquina indicó que cerca del 24% de los habitantes pedalean casi siempre y el aumento de ciclistas ha doblado si se les compara con otras ciudades.

La pandemia consiguió que más personas se animen a movilizarse en la bici, lo cual se reflejó en su venta. Solo en Alemania las ventas fueron del 34%, lo cual significa unos 4,200 millones de euros en el 2019. Para el 2020 predijeron que el incremento ha sido espectacular. De igual forma, para los fabricantes ha sido su agosto, muchos modelos simplemente se agotaron y en varias tiendas se vendieron tres veces más bicicletas de lo que usualmente se venden en dos meses, comentó Dietmar Knust, presidente de la Asociación Alemana de Comerciantes de Bicicletas, en una entrevista a la DW.

El Perú tampoco estuvo ajeno a esta fiebre en dos ruedas, su uso creció en pocos meses, lo cual no se veía desde hace 10 años. En Lima este vehículo de dos ruedas representa seguridad ante los contagios por la covid-19, pero se enfrenta a la falta de vías señalizadas y respetadas por el tráfico y peatones, así como a aparcamientos seguros y vigilados.

Hace poco, la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) anunció que se construirían hasta 473 kilómetros de vías “seguras” que deben cumplir con criterios técnicos, para bicicletas. Sin embargo, estos carriles deberían estar unidos para permitir un flujo directo sin interrupciones entre los distritos de Lima. Según ComexPerú, el año pasado se importaron bicis por US$ 3.1 millones, un incremento de 184% en comparación a 2019. Ahora falta darle al ciclista más seguridad y con ello beneficiar al medio ambiente con aire menos contaminado.