Si los pobres troyanos cavilaron durante algún tiempo sobre si ingresaban o no a su legendaria y poderosa ciudadela el gigantesco caballo de madera dejado como supuesto “regalo” por los sitiadores griegos, a los peruanos nos toca hacer lo mismo con el profesor Pedro Castillo que, por ahora, cabalga primero hacia las puertas de Palacio de Gobierno a la espera de lo que resulte del Ballotage del próximo 6 de junio. El desgraciado final de los troyanos por ceder a la tentación de poseer el tramposo presente caballuno no sería, en nuestra opinión, muy diferente de lo que ocurriría al país si ganase las elecciones presidenciales el maestro chotano que trota con la edulcorada imagen del modesto “profe” que desafía al sistema.
Castillo no tiene prontuario terrorista así que no caeremos en el terruqueo pero, de acuerdo al resultado de la contundente investigación e inteligencia policial, es un dirigente radical identificado o vinculado al Movadef que no es otra cosa que el terrorista y sanguinario Sendero Luminoso de ayer derrotado militarmente pero hoy vivito y coleando en la lucha política e ideológica a fin de subvertir el régimen democrático. Castillo no es el aparentemente inofensivo maestro, rondero y sindicalista rural sino el agitador que en el 2017 al frente del llamado Conare-SUTEP –apoyado por militantes y activistas del Movadef- provocó por un par de meses la paralización magisterial con el frustrado objetivo de lograr el reconocimiento y capturar el botín que representa el SUTEP oficial. Más de un cándido padre de la patria de entonces le siguió el juego.
Castillo, por último, blande electoralmente el lápiz del cambio ofreciendo nueva Constitución, Educación y Salud universal y gratuita y una “Economía popular con mercados” dirigido todo por el Estado y, si no, estatizado, nacionalizado o expropiado a precio vil que es lo mismo que confiscado. Su partido de última hora, propiedad de un condenado por corrupción tan ultraizquierdista como él, promete un Perú libre socialista, marxista, comunista y mariateguista.
Pobre Perú si lo consiguen y pobre Mariátegui tan trajinado por estos extremistas.
Quedan menos de cincuenta días para la segunda vuelta y para bajar a Castillo del caballo. Somos conscientes que la contrincante en los comicios tampoco se salva por la pesada mochila de pasivos y anticuchos que carga. Nos la han puesto muy difícil pero hay que decidir poniendo al PERÚ PRIMERO. Continuará. ¡AMÉN!