A raíz que la señora jueza, que analizó en primera instancia las denuncias presentadas al Dr. Luis Castañeda y que decidió 24 meses de cárcel preventiva, me permito como norteño expresar que conocí a Lucho desde adolescente en la ciudad de Chiclayo, donde su padre fue varios periodos alcalde y su hermano el arquitecto Benjamin Doig Lossio, acompañando al alcalde Luis Bedoya promocionaron y ejecutaron la extraordinaria obra de la Vía Expresa.

Sin duda el ambiente familiar lo incentivó a ingresar en política, llegando a ejercer tres períodos de alcalde de Lima e inclusive trató de llegar a la Presidencia del país.

El doctor Castañeda, entre otros puestos políticos importantes, fue presidente por 5 años del Seguro Social y presidente del Directorio de Emape de Lima, donde promocionó las avenidas de circulación de la ciudad y financiadas con el sistema de peaje.

Su trayectoria como alcalde de Lima fue exitosa en sus dos primeras gestiones, donde trabajó con fuerza y conectado con la ciudadanía; entre sus preocupaciones estuvieron la construcción de las escaleras en las zonas altas marginales, la ejecución de varias obras, tendientes a mejorar el tránsito, que empeora con el incremento de vehículos y falta de la sincronización de semáforos, impulsó el transporte público, promovió y puso en servicio “Protransporte” y los corredores que hoy en día movilizan cerca de un millón de pasajeros, precisando que a la fecha ambos son los mayores problemas que persisten en la ciudad de Lima.

El alcalde de Lima, después de terminar su tercer periodo, donde no tuvo el empuje y éxitos de sus anteriores, ha ingresado en el complicado “tubo” que muchos políticos, expresidentes, ex alcaldes etc., están inmersos en las investigaciones judiciales y además juzgados como corruptos, debido entre otros a los apoyos económicos recibidos de las empresas brasileras.

En el caso del Dr. Castañeda, se estaría aceptando que la Empresa OHL y Odebrecht, apoyaron su campaña municipal con US$ 500,000.00.

Dichos apoyos no son considerados delito, pero gran parte de la población y fiscales consideran que parte del dinero recibido va al bolsillo del candidato, otra ingresa al sistema de lavados de activos y que además estarían integrados a una banda de criminales.

Estás conjeturas de actos de corrupción, efectivamente se han presentado, pero en la práctica es difícil probarlas, sobre todo porque las autoridades máximas de una institución, no deciden las adjudicaciones o adicionales de una obra.

En el caso del Dr. Castañeda en sus 15 años de autoridad municipal, en pocas oportunidades ha sido denunciado, pero la señora fiscal que analizó este caso ha pedido la máxima pena de 35 años de cárcel y que representa para un ciudadano que tiene 75 años de edad, salir teóricamente de la cárcel a los 110, por lo tanto estarían condenando en la práctica al Dr. Castañeda a “cadena perpetua” que sería, una decisión exagerada y ausente de criterio para aplicar Justicia.

Arturo Woodman