La presidenta del Tribunal Constitucional, Marianella Ledesma, cuestionó el método de votación que emplea el Congreso, a través de los portavoces de cada bancada en sus plenos virtuales, debido a que el voto es de carácter “indelegable”.

Ledesma señaló que el pleno del TC ha venido advirtiendo el proceder del Legislativo, el cual según ella, “tiene que adecuarse, primero a que el voto no es delegable, que tiene que darse una deliberación y que esta debe ser pública”.
Agregando que es una obligación que cada congresista exprese su votación para hacerse responsable del mismo frente a la población que lo ha elegido, además el pueblo tiene el derecho a verificar que el representante por el cual votó, concuerda con lo que ha dicho u ofrecido en su programa (ya eso parece una alucinación de Ledesma).

El Artículo 27 del Reglamento del Congreso (modificado a raíz de la pandemia) indica que el portavoz traslada el voto nominal de los que componen el grupo parlamentario y eso el Tribunal dice que no puede ser. El portavoz no puede trasladar los votos de los miembros que componen su grupo parlamentario. El congresista tiene el deber de dar su opinión, su posición y de votar públicamente. Lo increíble es que después de 5 meses la presidenta del TC se le ocurre semejante cosa.

El 28 de marzo en El Peruano se publicó la Resolución Legislativa No. 002-2020-2021-CR que modificó el Reglamento del Congreso (que tiene rango de ley) donde se regula los procedimientos parlamentarios con la finalidad de implementar, en circunstancias de gravedad, el desarrollo de sesiones virtuales de la organización parlamentaria y del servicio parlamentario.

La resolución legislativa modifica el Reglamento del Congreso, con la finalidad de implementar el desarrollo excepcional de las sesiones virtuales.

El Congreso es soberano en sus funciones, tiene autonomía normativa, económica, administrativa y política.
En las situaciones en que se haga imposible el normal funcionamiento del Congreso, la Mesa Directiva propondrá que las funciones parlamentarias puedan realizarse a través de medios virtuales, digitales o de cualquier otro medio tecnológico que permita su ejercicio acorde a los requisitos y garantías del Reglamento del Congreso, se lee en la resolución legislativa.

Cuando ocurran circunstancias de gravedad podrán sesionar virtualmente, con arreglo a lo dispuesto en el Artículo 51-A: “Para efectos de la verificación del quórum y de la votación, se podrá considerar, salvo previsión contraria, que el portavoz traslade el voto nominal de los miembros que componen su grupo parlamentario”. En circunstancias de gravedad que impidan el desarrollo de sesiones presenciales, el presidente del Congreso, con acuerdo de la Junta de Portavoces, puede disponer el desarrollo de sesiones virtuales. La herramienta digital o tecnológica que se implemente para estos efectos debe garantizar el carácter público de los debates, así como la identificación y el ejercicio pleno de los derechos de los congresistas, entre los que destacan los derechos de participación, deliberación y voto.