Terminado el partido de fútbol Perú-Paraguay recibí cual “pelota en cara “ la noticia de que el Congreso había aprobado y exonerado de segunda votación el proyecto de ley que restituye a los profesores y directores de colegios que no participaron o que fueran desaprobados en el proceso de la Carrera Pública Magisterial del 2014; de los catorce mil profesores interinos y que deberían evaluarse se presentaron cinco mil y aprobaron seiscientos; el resto no asistió a la evaluación o no tenían título.
La educación es el principal capital de una nación. Países del primer mundo lo demuestran y no entiendo qué les pasó por la cabeza a nuestros legisladores para aprobar un disparate como el del jueves.
En países como Alemania, la educación es la profesión más valorada y es la segunda mejor remunerada, porque la formación académica de los profesores es una de las más exigentes.
Los congresistas están destrozando la meritocracia, desincentivando a los nuevos profesores que invierten para formarse mejor y dando un pésimo mensaje a la población. Además, hay que tomar en cuenta que no existen plazas vacantes para restituir a los miles de profesores que autoriza el proyecto de ley aprobado. Son doscientos cuarenta mil profesores que han cumplido con someterse a las pruebas para una carrera pública y esta ley lo que hace es castigarlos al permitir que reingresen personas que no estuvieron aptas para ejercer el cargo, ni tuvieron la valentía para tomar un examen.
Políticamente además es incorrecta la lógica de los parlamentarios. ¿Por qué prefieren beneficiar a un máximo de catorce mil personas y castigar a doscientos cuarenta mil?
Quizás estén pensando en los votos para las próximas elecciones, pero nada les garantiza que los beneficiados con el proyecto de ley aprobado voten por ellos, pero lo que sí es seguro es que gran parte de los castigados lo hagan en contra de ellos. Pero no hay que perder de vista que los actuales congresistas no podrán postular en las próximas elecciones, salvo que estén tramando algo para hacerlo.
La educación es la pieza fundamental para el crecimiento económico y el desarrollo; no hay país que surja con una población sin educación de calidad.
Es lamentable que el Congreso, que al parecer solo tiene su visión en el horizonte de las próximas elecciones, a pesar de que sus miembros no podrán postular, estén destrozando nuestro país. Este proyecto de ley debe ser observado por el gobierno.