El debate de Chota fue violento. Las huestes de Perú Libre (PL) atacaron arteramente a Keiko Fujimori (KF) cuando ingresaba a la ciudad. A su paso, le tiraron botellas con orines chotanos y caca. Durante las intervenciones de la “China” gritaban ferozmente. No se argumente que esto ocurre en elecciones. Solo lo vimos en Chota. Lástima que, salvo Willax, los medios no mostraran esto y quede la impresión de que todo fue magníficamente pacífico. Falso.
El amedrentamiento, la represalia contra el contrincante son el ‘modus operandi’ de Castillo y del partido de su ‘carnal’ Cerrón. Las maneras del candidato marxista-leninista están teñidas de autoritarismo. Pide sacar a patadas a sus congresistas si “el pueblo” los considera ineptos. No declara, solo balbucea algunos monosílabos. Miente al decir que ha fondeado a Cerrón y que el único vocero es él. Se siente un dios, es absolutista, pero Cerrón lo acompaña a la embajada de Rusia, lo pilotea en el debate y PL le prohíbe al candidato debatir.
La ‘alianza’ entre Castillo y Verónika Mendoza es una farsa. Piensan que una mujer suavizará la imagen de violento de Castillo. Ella buscó malamente emular a Mario Vargas Llosa en el 2011 firmando un compromiso entre ambos. Claudicó en la defensa de los derechos LGTB. Desde el primer día de un gobierno marxista-leninista reinará el terror, el atropello, los peruanos perderán su libertad.
La única manera de conculcar esta propuesta tiránica es debatiendo, pero a PL no le da la gana. Se zurra en las reglas de la democracia y esta como siempre es boba, no puede obligarlo. ¿Cómo mostrar a la gente crédula, desposeída, que un gobierno de Castillo-Cerrón traería hambre, miseria, corrupción, sometimiento y represión? Solo con los debates. No como la algarada de Chota, sino institucionales. Pero el JNE está mudito y tiene la actitud de Pilatos.
Resulta más que evidente que Castillo-Cerrón son una extensión de Cuba, Venezuela, Bolivia y el Grupo de Puebla. Se quiere instaurar el totalitarismo de manera continental. El modelo Asamblea Constituyente, nacionalización de las industrias extractivas, ausencia de libertad de prensa y cárcel para quien proteste es propio de esas dictaduras.
Estamos dentro de un proyecto regional ajeno a la democracia. No se pudo capturar Ecuador, pero Venezuela financia la violencia en Colombia y probablemente en Chile, donde se tomaron 20 puertos. Si la prensa, que lo sabe, no devela esto es cómplice.
Al final de la campaña del 2016, América Televisión propaló un reportaje mentiroso, involucrando a Keiko Fujimori con el narcotráfico, basado en la sola palabra de un supuesto agente de la DEA. Vinculación que nunca se probó, pero que hoy se usa contra la ‘China’. América TV está obligada a desmentir ese error y a ofrecer disculpas. El tiempo se acorta, exigimos debate.

 

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