Ya hace varias semanas, el transitar por Lima nos ha vuelto a dar un sentido de normalidad importante, la misma congestión vehicular, el sentido de prisa, el comercio ambulatorio y en general todo aquello que siempre fue parte de nuestro día a día citadino ha vuelto. Ya por estas fechas nuestras calles se visten de rojo y blanco y no necesariamente por espíritu patrio, el comercio navideño y todas las industrias que giran a su alrededor, ponen mucho empeño en sacar artículos, promociones, publicidad y todo aquello que los ayude a subir las ventas.
Estas fechas, para muchos, se vuelven también como la oportunidad de tener un primer intento de emprendimiento, viendo si tal vez podría ser el inicio de una próspera carrera empresarial o un intento anecdótico que tal vez se repita por las mismas fechas año a año; como sea, nos pone a prueba en los diferentes retos que enfrentará un empresario.
Debemos entender diferentes variables que se suman a los retos propios de hacer empresa.
Lo primero a saber es que no podemos mirar por alto las restricciones sanitarias en ningún tipo de emprendimiento, un alto porcentaje del mercado tiene esto como algo determinante a la hora de comprar, no perdamos una venta por no tener un poco de alcohol para manos; debemos estar muy atentos en este punto, sobre todo aquellos que verán temas de alimentos. Otro tema importante es cómo manejamos nuestra publicidad, por la misma coyuntura el nivel de competencia es muy alto, no podemos darnos el lujo ahora de empezar nuestro emprendimiento sin darle el peso necesario a promocionar por diferentes medios lo que estamos vendiendo. Identifiquemos muy bien nuestro valor diferencial, el nivel de competencia será muchísimo mayor que en años anteriores, por ende debemos resaltar aquello que consideramos único en nuestro producto o servicio, para todos aquellos que harán cenas navideñas, ¿se imaginan competir hombro a hombro con algún cocinero que ha trabajado en los principales restaurantes del mundo y que ahora también de la opción de vender cenas navideñas o inclusive dar clases virtuales de cómo prepararla? Ese nivel de oferta YA EXISTE, y claramente se llevará la gran mayoría de demanda porque no siempre se puede cenar en navidad algo con tanto carácter de exclusividad.
Ese es el tipo de oferta que debemos construir, cuidando todas las medidas sanitarias, poniendo mucho esfuerzo y dedicación en la publicidad y resaltando aquello que nos hace únicos en el mercado. Una excelente semana para todos.