César Campos R.

César Campos R.

AGENDA POLÍTICA

Acerca de César Campos R.:

Periodista Profesional y colegiado, egresado de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Con más de 35 años de experiencia como director y editor de diversas publicaciones nacionales, director y productor de programas radiales y de TV.



El voto no informado

Hoy en la mayoría de medios -solo porque gustan mantener la rutina histórica de hiperbolizar los procesos electorales- escucharemos conocidos clichés como “fiesta de la democracia”, “tú eliges”, “la hora ciudadana”, “renovación del Congreso” y otras frases entusiastas del mismo calibre.

Sin embargo usted, yo, todos sabemos que son paparruchadas. Por lo menos para estos comicios que derivan de una campaña horripilante, confusa, farandulesca, escolar (muchos periodistas de radio y TV le recordaron a los invitados candidatos que el cumplimiento de sus promesas no era atribución parlamentaria).

Son las elecciones más deleznables e inconsistentes de la historia, no por voluntad de fraude sino por voluntad de enredo. Hoy votaremos con el mismo mareo y sensación aventurera de quienes descienden de una montaña rusa o el splash de Disneyworld. Estoy seguro que las misiones de observación electoral extranjeras darán más de un jalón de orejas respecto a un sistema imperfecto e impredecible que, por ejemplo, ha motivado exclusión de candidatos por nimiedades subsanables.

Punto esencial de esta pantomima cívica lo encarna el fomento del “voto informado”, nominativo del plausible interés de las instituciones electorales y los medios de comunicación para que los electores sufraguen a plena conciencia de lo que ofrecen los aspirantes. ¿Habrán podido esos electores dilucidar en todo el Perú y en menos de un mes cerca de 2,700 proyectos individuales, que es el número aproximado de candidatos? Por supuesto que no. Si en las elecciones generales ya causa bochorno retener propuestas de 18 o 19 postulantes presidenciales, menos lo permite una parlamentaria que además está atomizada por el voto preferencial.

Y si añadimos la exitosa distorsión de la democracia lograda por quienes desde el 2001 tuvieron micrófonos y amplificadores para promocionar el voto “en contra de” y no “a favor de”, permitiendo con ello que el ciudadano juzgue legítimo apostar por los llamados “mal menor” pese al riesgo de sus pasadas y futuras pillerías, el cuadro borroso y manchado de estas elecciones aumenta sus pixeles.

Ha dicho bien el politólogo Carlos Meléndez que la desesperación mostrada hoy por esos gonfaloneros del “mal menor” ante la estadística muy probable de un alto índice de votos blanco o viciado a registrarse en estos comicios, resulta hipócrita pues la desafección política de los electores debe mucho al factor desilusionante de sus pasadas apuestas. Apuestas inducidas, repito, por quienes los conminaban a “cerrarle el paso” al candidato o candidata de sus fobias. El remedio resultó peor que la enfermedad.

En el fondo, este ha sido y es un voto no informado. Allá los que quieran mantenerse bajo tan nefasta influencia.



ico-columnistas-1-2018

Más artículos relacionados





Top
Joven que se suicidó en el Metro de Lima sufría problemas de salud mental

Joven que se suicidó en el Metro de Lima sufría problemas de salud mental