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El lado oscuro de los contratos de gobierno a gobierno

El sistema especial de contratación que implica que un Estado extranjero puede hacerse cargo de las licitaciones y tener control de una obra con fondos de nuestro presupuesto, viene tomando una especial aprobación por parte del gobierno actual. Esto llama la atención, pues dicho sistema equivale a que se desembolsen cantidades elevadas (entre 5 % y 10 % de la obra) pero de manera confidencial. Es decir, ninguna entidad de control, incluida la Contraloría del país y el Congreso de la República tienen acceso a información sobre el desarrollo, montos y adicionales del contrato.

La teoría asegura que este sistema logra que las obras sean más rápidas, que no sufran de interrupciones en el camino y hasta asegura que serán de mejor calidad. Pero también asegura que con este sistema se estaría previniendo la corrupción y que funcionarios peruanos encargados de los proyectos queden liberados de futuras investigaciones.

Sin duda, la rapidez y la calidad son ventajas a resaltar. Sin embargo, no se debería afirmar que este sistema previene la corrupción. Todo lo contrario, el no poder supervisar una obra es igual a no tener transparencia, elemento que exigen y que necesitan tanto los gobiernos. Especialmente el peruano, que se encuentra actualmente en una lucha constante contra la corrupción. Es peligroso, entonces, darle tanto poder a empresas extranjeras; que la Contraloría no tenga acceso a su trabajo es casi un acto de irresponsabilidad a estas alturas del partido.

Este sistema se está aplicando para realizar las obras de los Panamericanos y anuncia que el mismo sistema será utilizado en el discutido proyecto del Aeropuerto de Chinchero y lo llevará el Ministerio de Transportes.

Es el caso de los Panamericanos. El Ing. Carlos Neuhauss, quien lidera el proyecto por el lado del Perú, es una persona correcta, pero aun así la Contraloría no puede precisar las probables deficiencias a los sobrecostos que se presentan, cosa que sucede en cualquier obra; solo se sabe que han pagado (sin confirmar) entre 80 a 100 millones de dólares a una empresa privada inglesa y sin pago de impuestos, monto que hubiera permitido construir un espigón a la altura de los Barracones, que permita tener una buena cancha para practicar y compartir el sky acuático y el remo y, sobre todo, dejar un especial “legado social”, de lograrse en la Costa Verde una playa de arena de más de 2.5 km de largo y mejorar el estándar de vida de los Barracones.

El Perú puede contratar a empresas extranjeras del sector Construcción, pero estos tienen que ganar previamente una licitación, ser controladas y pagar impuestos.

Es cierto que nuestro sistema de contrataciones tiene deficiencias que hay que corregir, entre otros: cualquier postor perdedor puede interrumpir el proceso a través de un recurso y presentando una fianza pequeña, pero esto no nos lleve a sostener que los contratos entre gobiernos es la mejor solución.

Tenemos que lograr sistemas de contratación que permitan realizar el trabajo rápidamente, pero a la vez controladas con transparencia, que tanto pide el país.

POR: ING. ARTURO WOODMAN POLLITT





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