La autoestima es el concepto, la valoración y el respeto de la imagen que se tiene de uno mismo. La autoestima es un aspecto interno y externo basado en experiencias tempranas.

La autoestima se puede catalogar como lo más esencial de la persona y está muy asociada a la parte espiritual (amor), por eso cuando las personas tienen alta autoestima se sienten bien, plenos, felices y logran ser exitosos. En cambio, cuando tienen baja autoestima todo le va mal, son infelices y su vida es un fracaso total.
En el caso de la mujer, la autoestima está en desventaja porque todo pareciera que está en nuestra contra. Desde cómo nos educan los padres, la familia, la comunidad, la sociedad, los dogmas, etc.

Pero ya es momento que esos falsos e irracionales aprendizajes sean descartados porque desde mi percepción, tanto hombres como mujeres somos grandes poseedores de talentos, capacidades, dones… y debido a la educación tóxica constantemente nos vemos como rivales o contrincantes y eso lleva a un conflicto permanente en donde ninguno se siente feliz, llegando a extremos como el machismo y el feminismo.

Despierten a la realidad porque todos poseemos (hombres y mujeres) energía de ambos, por lo que es necesario aceptar esa dualidad en uno mismo. Aceptar esa dualidad es aprender a amarse uno mismo y después a otros.

Cómo desarrollar autoestima alta:

• Desaprender todas las enseñanzas y modelos irracionales.
• Aceptar la dualidad.
• Aprender el autoconocimiento, uno ama lo que conoce, por lo que es muy importante conocerse.
• Sana tus heridas emocionales de la infancia.
• Nutrir tu mente con lecturas positivas, meditación.
• Nutre tu cerebro y cuerpo con alimentación incaica o ayurvédica e hidratación.
• Dedícate por 30 minutos en realizar una actividad que te apasiona.
• Mimarte todos los días es una forma de amarte
• Cuida todas las áreas de tu vida personal y conquista tu independencia y autonomía.

¡Mujer, eres un ser maravilloso, pero te olvidaste que eres la creación perfecta, por lo que es urgente que vuelvas a conectar con tu ser y volver a brillar en el mundo!

(*) Hermelinda Espinoza, Psicóloga-Psicoterapeuta