Luego de los días festivos, poco a poco vamos regresando a nuestra realidad laboral y empresarial. Tal vez por cómo se dio el año pasado o por lo restringidas que fueron las celebraciones, aún no caemos en cuenta que estamos en un nuevo año. Definitivamente es un inicio distinto, con un sabor extraño, pero no deja de ser un inicio y así debemos tomarlo para hacer de este año una etapa de mucho crecimiento.

En qué debemos enfocarnos, qué aspectos pueden esperar, cómo organizar mi presupuesto y cómo hacer para incrementar mis ventas, son tal vez las principales dudas que todo emprendedor enfrenta en estos días, veremos de desarrollarlas a continuación. Lo primero que debemos empezar a hacer inclusive previo a los cuatro puntos mencionados líneas arriba, es romper la continuidad con el año anterior, esto es algo que sí o sí debemos hacer, no arrastremos esa carga de insatisfacciones (para la gran mayoría) ya que de lo contrario no estaremos empezando de cero, sino en negativo.

Primero, debemos enfocarnos en hacer estrategias de corto plazo y con muy poco margen de error, es decir, muy detalladas; esto a nivel de costos fijos para el año, canales de ventas con alta probabilidad de éxito, publicidad muy bien pensada, no sólo en contenido publicitario sino en dónde y cómo será ejecutada y finalmente, el “equipo de liderazgo” que nos acompañará; es aquel grupo humano de muy pocas personas que sacan adelante nuestro negocio de la mano con nosotros.

Los aspectos que pueden esperar son muy fáciles de identificar… ¡Ninguno!… No podemos darnos el lujo de arriesgarnos a fallar por pasar por alto algun aspecto de nuestro negocio; a veces en lo menos pensado, está el motivo por el cual no logramos los resultados esperados.

A nivel de presupuesto, para tener una reactivación importante de año, creo que debemos destinar la mayoría a nuestras ventas; buena publicidad, convenios para ventas cruzadas, incentivos de ventas en general; el empezar con buenas ventas impacta más que sólo en buenos números. Tengamos en cuenta que debe ir acompañado de una buena estrategia para no desaprovechar el dinero.

Y finalmente, si queremos incrementar nuestras ventas, debemos hacer una sola cosa, ¡vender, vender y vender! Nunca sacar el pie del acelerador, establecer metas diarias y meterle muchísima fuerza a este proceso; si hemos definido una buena estrategia y hemos destinado bien nuestro presupuesto, esforcémonos más aún en el proceso final de venta, allí está el éxito de nuestro negocio. Hoy depende de nosotros, ¡empecemos con Fe este nuevo año!