Van quedando habilitadas las inscripciones de las principales planchas presidenciales para las Elecciones 2021, sin embargo pese a estar a escasos meses para los comicios, aún no se perfila de forma cierta, los (as) candidato( as) que pasarán a la segunda vuelta, porque a juzgar por las encuestadoras, ninguno(a) alcanzaría el 50% (+1) de las preferencias electorales para alzarse con la victoria en primera vuelta. Todo ello fruto del desafecto reinante en la ciudadanía por elegir al nuevo presidente (a) del Perú y a los integrantes del nuevo Parlamento, indiferencia suscitada por la crisis sanitaria y económica, el desgaste de la clase política y el clima de confrontación sin pausa entre el Ejecutivo y Legislativo, que nos llevara en menos de cinco años a tener a cuatro jefes del Estado, situación impensable para nuestra democracia en el preludio del Bicentenario de su Independencia, al cual aspirábamos a llegar más cuajados, más maduros, como sociedad y su sistema político, pero lastimosamente hemos retrocedido y hasta pareciera que por momentos la anarquía hace presa del país, al menos esa es la imagen que se guarda.

Así las cosas, ¿estamos condenados en el 2021 a elegir el mal menor?, ¿qué tendría qué pasar para que los peruanos recobrásemos la ilusión de participar en estas justas electorales? Todas estas, preguntas del millón; y es que también algo que desmotiva o en su caso, indigna de algunos candidatos, es su nivel de cinismo, la forma como encaran sus campañas, etc. (son claramente ubicables), lo que torna insoportable el seguir las noticias electorales de los medios de comunicación, por salud mental, por lo cual el no sabe ni opina a la pregunta de las encuestadoras, por las preferencias electorales, supera al porcentaje de los que ya decidieron su voto.

Habrá que esperar los DEBATES y que estos se presenten desde ahora, no a días de las elecciones y sólo a cargo del JNE, sino por cuánta entidad de respeto quiera promoverlas y que al menos por el canal del Estado, sean transmitidas para ir conociendo por lo pronto, los dos requisitos esenciales que se esperan de un candidato que aspire no solo a la presidencia de la República sino al Congreso: “Voluntad Política y Sentido Común”, aquel o aquella que muestre determinación y sensatez, será fuerte aspirante a pasar a segunda vuelta y de ahí a más, será otro escenario.

Los tiempos de mortandad, la tarea imprescindible de adquirir y aplicar masivamente la vacuna contra la covid-19, el generar desarrollo y empleo digno, sin dejar de prestar batalla contra la corrupción, es la agenda mínima para quien asuma las riendas del Perú el 28 de julio de 2021. Cierro esta columna honrando la memoria de los caídos este nefasto año por motivo de la pandemia y que el mejor tributo a ellos será conocer toda la verdad del manejo de la crisis sanitaria. Bendecido 2021.