¿Conjura anti-Keiko?

¿Conjura anti-Keiko?

La detención de Keiko Fujimori parecería ser maniobra del ala recalcitrante de los caviares dependientes del financiamiento del especulador financiero y narco-promotor George Soros, el mismo que subvencionó la marcha toledista de los Cuatro Suyos.

El semanario Hildebrandt en sus Trece publicó la nota Bala de Plata, revelando que el martes a las 7:30 p.m. el fiscal José Domingo Pérez llegó a la oficina del coronel Harvey Colchado, jefe de la División de Investigaciones de Alta Complejidad de la Policía para pedirle apoyo. Según el semanario dijo: “Necesito tu apoyo. Mañana tenemos que detener a Keiko Fujimori” (¿tenemos?). Colchado quedó sin palabras y “el fiscal le extendió una orden de detención preliminar, por 10 días, contra 20 personas, entre ellas la lideresa del fujimorismo y el exsecretario de Fuerza 2011, Jaime Yoshiyama. El documento llevaba la firma del magistrado Richard Concepción Carhuancho”.

A la mañana siguiente Keiko se presentó ante la Fiscalía para dar una vez más su testimonio sobre los aportes para su campaña de 2011 y sorpresivamente se le dictó detención preliminar por diez días (todo indica que pasará a prisión preventiva por largos meses).

Ahora bien, volvamos a José Domingo Pérez, uno de los engreídos del IDL de Gustavo Gorriti y feroz opositor del nuevo Fiscal de la Nación Pedro Chávarry, el hombre que le está cerrando el paso a los caviares acostumbrados a controlar el Ministerio Público por décadas. Tras la detención de Keiko Fujimori, Pérez viajó a Chihuahua, México, para el Encuentro Nacional Anticorrupción 2018 (ENAC). Aquí empiezan las “coincidencias”.

El IDL de Gorriti que apuntala al fiscal Pérez es financiado por la Open Society de George Soros. En la tribuna de Chihuahua el fiscal reiteró sus críticas al fiscal Chavarry, y entre los ponentes estuvieron varios personajes vinculados a la Open Society, de Soros: Dennise Dresser, Ricardo Raphael; la activista María Elena Morera; Rafael Cabrera, periodista de la ICFJ, otro ente financiado por la omnipresente Open Society.

En cuanto a Keiko, la congresista Jenny Vilcatoma y la abogada Rosa María Palacios -que de fujimorista no tiene una pelusa- consideran que su detención no tiene sustento. Es más, Palacios explica que “a Keiko Fujimori no le corresponde estar en prisión y que el cumplimiento de todo el proceso debería terminar en el archivo del caso”.

Detenida sin razón y con la Open Society orbitando cerca, aquí definitivamente hubo conjura.