Cambio en el equipo, sale Guido Bellido, entra Mirtha Vásquez, una noticia que remeció aún más el crispado ambiente político del país, la que hechas las sumas y restas resulta positiva, en razón de que la permanencia de Guido Bellido en la presidencia del Consejo de Ministros era insostenible, con una investigación abierta en los fueros del Ministerio Público por el presunto delito de apología al terrorismo y una pesquisa por el presunto delito de lavado de activos, declaraciones de alto contenido sexista y, en su caso, discriminatorias contra poblaciones vulnerables, sobre quien además recae por disposición del Poder Judicial determinadas reglas de conducta y obligatoriedad de recibir terapias psicológicas por un evento de agresión contra la congresista Patricia Chirinos y que enmendaba la plana abiertamente y en lo interno al propio presidente Castillo o a sus pares del gabinete, según se conoció de un reportaje de Anuska Buenaluque para el portal digital “Epicentro TV”.

Es positivo el recambio en la PCM y la recomposición del gabinete ministerial, ya que provee de una bocanada de aire fresco al Ejecutivo y otorga una oportunidad de oro para “construir confianza”. Es necesario retomar el rumbo del desarrollo del país no ahuyentando las inversiones, enviar a El Peruano la ratificación de Julio Velarde en el Banco Central de Reserva para dar señales de certidumbre económica y estabilidad monetaria, cuidarse de rodearse de gente con experiencia en gestión pública, avanzar en la vacunación y fortalecimiento del Sistema de Salud y enfocarse en el mejoramiento de la infraestructura de las escuelas, sobre todo de las zonas rurales y altoandinas, que les dote de ambientes ventilados, instalaciones sanitarias, agua y kits de limpieza para el alumnado, a efectos de volver a las clases presenciales.

Queda esperar que el gabinete Vásquez fortalezca las reformas de Estado y no deshaga lo andado, no atice la polarización entre peruanos, un arma recurrente cuando se busca dividir para reinar, gobernar en función del bienestar general, esforzarse por no colisionar con los otros poderes públicos, sobre todo con el Legislativo y “transparentar” la gestión, los actos de gobierno, saber comunicar, no entorpecer la labor de la prensa.

Que vengan tiempos de refrigerio, Presidente Castillo, es público que su gobierno es de izquierda y por eso su apuesta por una política con ese perfil, que ya ha sido titular de un poder del Estado, ha manejado presupuesto y cuenta con hoja de vida sin cuestionamientos, todo lo cual ya es ganancia. Aquellos que se pierden en que si es caviar o progresista, la verdad no sé qué esperaban, ¿que designaran a alguien de derecha? Dejémosles gobernar y según eso juzguemos, hacerlo a priori es volver a caer en el enfrentamiento por el enfrentamiento. Paz, queremos paz.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.