Por: Sandro Stapleton (@sandrostapleton)

A finales del 2019 se detectó en Wuhan (China) un virus parecido en un 80% al Síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) que es una forma grave de neumonía. A este virus se le conoce como Coronavirus Covid-19 y tiene peligrosamente una transmisión mucho más rápida que el SRAS, tanto así que rápidamente se propagó a Tailandia, Japón, Corea del Sur y otros países.

Para diferenciar si el malestar proviene de un resfriado o de un coronavirus el médico puede realizar un cultivo de nariz y garganta, o un análisis de sangre. En casos de sospecha y con el fin de contener la transmisión, se efectúa una evaluación a aquellas personas que presentan los síntomas.

Si usted ha viajado en los últimos dos meses le abran incluido la pregunta previo a abordar su vuelo sobre si usted estuvo en China en los últimos 14 días. Y es que la alarma internacional ha hecho que además de estos cuestionarios en los aeropuertos se coloquen cámaras térmicas y termómetros digitales para control de temperatura de las personas que llegan de zonas afectadas y así detectar posibles casos.

No existe una vacuna actualmente, pero ya hay compañías que están prometiendo tenerla pronto. Por ahora para los casos más leves solo queda el higiene, lavarse las manos frecuentemente, guardar reposo y beber abundante agua. Para los casos más graves es conveniente el ingreso urgente al hospital.

En el Perú no tenemos casos de coronavirus Covid-19 y los casos que presentaron sospecha han sido descartados. Sin embargo se ha habilitado cinco hospitales en Lima para atender casos sospechosos de contagio, estos son Hospital Dos de Mayo, Hipólito Hunanue, Villa El Salvador, Sergio Bernales y Ate.

Es importante que tomemos las medidas necesarias para proteger a la población y estoy de acuerdo en ser precavidos y por eso más de la mitad de este artículo es informativo, sin embargo no estoy de acuerdo con el alarmismo, los miedos irracionales producen consecuencias más graves que el mismo coronavirus Covid-19. Paralizar las economías y el flujo del comercio, dejar de realizar encuentros globales, y direccionar todos los recursos a protegernos de una sola enfermedad al extremo de descuidar el acceso a las que nos afectan a diario a todos los peruanos no es lo más conveniente, menos para una economía aún subdesarrollada y en crisis como la nuestra, no es lo que la población del Perú necesita. Nunca podremos dar garantías absolutas, el pánico nunca es buen consejero, por ahora no podemos evitar morir algún día, lo que si podemos hacer, es pelear porque nuestros recursos se usen correctamente y si vamos a contagiarnos de algo que sea de solidaridad con quienes más lo necesitan.