Mario Vargas Llosa ha llamado a sus seguidores a votar por Keiko Fujimori, esto a fin de conjurar el peligro que representa para la democracia, la candidatura de Pedro Castillo y salvar al Perú de una futura dictadura con influencias chavistas y senderistas.
Ante este hecho, el autor de Conversación en La Catedral pone en manifiesto una pregunta que tenemos que hacernos todos los peruanos. ¿En qué momento se jodió el Perú? Y es que hay muchos momentos en la historia en que se jode el Perú y hay muchas formas. Y traigo a reflexión esto, porque votar por Pedro Castillo sería una futura forma de joder al Perú, de llevarlo a la miseria, al hambre y la pobreza.
En Conversación en La Catedral, se deja en claro que el ser humano es el artífice y responsable de su propio destino, y que son los errores políticos y no políticos los que pueden llevar a un país a su miseria. No solo son los pueblos los que cometen errores sino también los individuos. No votar pensando en el futuro, en las consecuencias del mismo, es una forma de tirar el futuro al abismo.
Pero hay gente que defiende al candidato de Perú Libre, que cree en su mensaje cargado de odio y que amenaza, una vez en el poder, con disparar a todo el país. Amenaza la inversión pública, el desarrollo, el libre mercado, la libertad de hacer empresa, los sueldos de los trabajadores, de los propios profesores y de los médicos, los empleos aun de los que trabajan en mercados, en fábricas, en negocios, aun de los subempleados y aquellos que se autogeneran empleo. Un país bloqueado económicamente, por un odio irracional con ideas trasnochadas solo puede llevar a eso.
Hoy en día, hay en todos un poco del existencialismo de la novela de Vargas Llosa. Todos tenemos un poco de Zavala, todos tenemos un poco de sus personajes, pareciera que el Perú no hubiera cambiado. Pareciera que seguimos en esos odios intestinos, casi suicidas de peruanos contra peruanos. Conversación en La Catedral, no solo es una obra de culto, hoy en día de cara a esta segunda vuelta, es parte de nuestra realidad política actual. Es una forma de entender cómo piensa el votante peruano. Es parte de nuestra historia y lastimosamente la incertidumbre que hay en esa obra podría ser nuestro futuro.
El Perú se puede joder de muchas formas, una de ellas es por el voto, por ejemplo en junio. No hay que condenar el futuro del Perú. No podemos dejar al Perú, preso, encadenado y, prisionero en la cárcel del chavismo. No podemos dejarlo en manos de una dictadura comunista. Votar por Pedro Castillo es votar por la dictadura, por el desempleo, por la ruina y la quiebra económica del país.

 

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