En el inicio, sin limitaciones económicas ni de gestión, lo tenían todo:

11 de marzo: la Organización Mundial de la Salud califica el brote del coronavirus (covid-19) como una pandemia.

11 de marzo: Decreto Supremo 008-2020-SA, se declara la Emergencia Sanitaria a nivel nacional por la covid-19.

11 de marzo: Decreto de Urgencia 025-2020, se refuerza la rectoría del Ministerio de Salud: “Artículo 2: 2.1. El Ministerio de Salud, en cumplimiento de su función rectora, es el encargado de planificar, dictar, dirigir, coordinar, supervisar y evaluar todas las acciones orientadas a la prevención, protección y control de la enfermedad producida por la covid-19, con todas las instituciones públicas y privadas…”.

16 de marzo: Acuartelamiento de toda la población. Decreto Supremo 044-2020-PCM declara el Estado de Emergencia Nacional, subsiste hasta la fecha con otras normas.

31 de marzo: Resolución Ministerial 155-2020-MINSA, crean el Comando de Operaciones Covid-19, encabezado por la actual Ministra de Salud Pilar Mazzetti.

Los resultados, el desastre sanitario:

Vizcarra con todo el poder político, económico, y con el dominio de medios, en la práctica parecía que estaba instalando un gobierno autocrático. En el sector salud se instaló el oscurantismo, el ocultamiento de información. La data de muertos y enfermos hasta ahora tiene gruesas brechas de diferencia considerando la información oficial.

Según el Sistema Nacional de Defunciones 85 mil muertes, según el Ministerio de Salud 37 mil muertes. Miles han muerto por falta de oxígeno, expresión del abandono del gobierno a miles de paciente, ¿acaso no sería un delito de lesa humanidad?

Pocos medios de prensa han hablado de las malas condiciones de trabajo para enfrentar a la covid-19, no sólo en el sector salud, consecuencia de ello han muerto más de 600 trabajadores de salud y más de 500 policías. Ni el Minsa ni EsSalud han dado la cifra oficial de trabajadores que han enfermado; sólo en la Red Asistencial Almenara de EsSalud serían más de 1,000 trabajadores. Las autoridades olvidan que los trabajadores son los principales aliados de su gestión… El maltrato, el malestar y el descontento han hecho que los trabajadores de salud, tanto del Minsa como de EsSalud, hoy estén demandando mejores condiciones de trabajo y la renuncia de sus autoridades.

El ocultamiento y la mentira de la información respecto a la adquisición de las vacunas demuestran que el desastre sanitario es mayor y no hay un horizonte de alivio; a todo esto, ¿dónde están los Comandos Covid-19 regionales?

Ha cambiado el gobierno, pero el modelo y los responsables del desastre continúan. Reitero lo señalado en mi artículo anterior, vivimos el “vizcarrismo sin Vizcarra”; a ello agrego vivimos el “neo-montesinismo” con una prensa oligopólica adicta a Goebbels, cabeza de propaganda del nazismo, dedicada al linchamiento mediático, a los psicosociales y al ocultamiento de información de la real situación sanitaria. Las autoridades del Minsa y de EsSalud deben renunciar.