Los elementos integrantes del sistema que podríamos llamarlo “Sistema Nacional Único Coordinado Sanitario del Perú” debe organizarse sobre la base de subsistemas, siendo el más importante el sector salud, integrado coordinadamente por el Ministerio de Salud (Minsa), en su rol rector, y el Seguro Integral de Salud (SIS) en su rol ejecutor, sumados la seguridad social (EsSalud), la Sanidad de las fuerzas Armadas y Policiales, los “autoseguros”, las EPS, los Seguros Privados y las entidades privadas independientes (clínicas privadas con programas de salud).

Sumado a ellos los otros subsistemas estarían constituidos por otros sectores como son: el sector Educación, gobiernos regionales, gobiernos locales, los colegios profesionales de la salud, las universidades, etc. Cada uno de estos subsectores tiene un rol específico en la construcción de un verdadero sistema de salud, pasando por una definición amplia del concepto de salud. Los currículos de estudio (“Educación para la salud”); el desarrollo de nuevas líneas de investigación y nuevas disciplinas; la alianza Estado – Capital Privado; la gestión sanitaria, recursos humanos, requerimiento de infraestructura y equipamiento según las necesidades regionales y locales; y otros elementos consustanciales a la salud… sólo se puede lograr con la participación de estos sectores.

Hasta ahora, quienes han planteado una reforma del sistema de salud lo han hecho con una “microvisión” centrada sólo en la salud, cuando lo que se requiere es un programa integral de asistencia y cuidado de la salud para cumplir con el mandato constitucional de velar por la buena salud de los ciudadanos. Por tanto, debemos entender por qué este sistema debe ser multidisciplinario y multisectorial.

El rol del Minsa debe ser adecuadamente dimensionado. Su rol trascendental es ejercer rectoría, normar, organizar, coordinar, supervisar y controlar el funcionamiento del sistema. La finalidad es la universalización de la atención de salud, a través de la “UNIVERSALIZACIÓN DE LA COBERTURA DEL SEGURO SOCIAL EN SALUD”, sólo así llegaremos a alcanzar una verdadera seguridad social.

Para lograr estos anhelos, se requiere la participación activa del Estado a través de sus sucesivos gobiernos en los cuales estaremos unidos pueblo y estado, el pueblo pagando sus impuestos religiosamente y los gobiernos desterrando la corrupción… desaparecer el famoso “Pepe el vivo”.

Entonces, recién podremos hablar de la construcción de un verdadero Sistema Sanitario. Este será un proceso de largo aliento que se debe hacer sin pausa y tomará algunos lustros… de ahí que debe ser una “Política de Estado que trascienda a los gobiernos¨.

Agradezco al distinguido colega y amigo Fernando Vargas Aguirre por tan importante aporte.