Es importante ubicarnos a partir del concepto de persona, según nuestra legislación civil del año 1936, regulaba el concepto a partir solamente de dos categorías, la persona natural y persona jurídica; y en el Código Civil del año 1984, se incorporó dos categorías más, el concebido y los entes no personificados. Si bien es cierto, el concebido, es aquel ser humano que se encuentra dentro del vientre materno en un proceso de desarrollo a través del periodo de gestación; y la ley lo califica como persona natural desde que nace, generando derechos, deberes y obligaciones. Que, si bien es cierto al concebido se le considera persona desde que nace, no es menos cierto que el ser humano en formación como concebido va formándose su personalidad a través de los genotipos y fenotipos que son transmitidos por la herencia.

Crecer como persona significa desarrollarse física, psicológica, social y espiritual, logrando un perfil psicológico, que constituyen las características inherentes y peculiares de la persona, que comprende su lenguaje, la forma de pensar y percibir el mundo que le rodea, introyectando experiencias de la vida, sus relaciones consigo mismo y los demás, el juicio, la parte afectiva, sus hobbies, la actitud frente a la vida, sus capacidades para resolver las diferentes incidencias que se le presentan de acuerdo a su desarrollo, su sexualidad.

Una persona bien gratificada en todos los aspectos del desarrollo de su vida le va a ser fácil programar sus alternativas, objetivos, proyectos y fines, porque se ha moldeado una personalidad que no se quede en el pasado lamentándose, sino que mira el presente y el futuro para construir la realización de la persona.

Cuáles son las motivaciones que necesita la persona para crecer, practicar un deporte, leer un libro, tocar un instrumento, escoger buenas amistades, que no sean tóxicas, tener una buena relación con los padres, hermanos, familia en general, los amigos del barrio del colegio, la universidad, relacionarse con sus colegas, concurrir a conferencias, charlas como expositor u oyente, escoger la pareja adecuada, no vivir de la apariencia, buscar los contenidos, bailar, jugar, caminar, sentarse percibiendo la naturaleza, mantener una buena comunicación, ser comunicativo con los vecinos, orientarlos, visitar a los enfermos, los presos, muertos, concurrir al cine, teatro, la ópera, no sentirse relegado, siempre pro activo, levantarse temprano, dormir sus ocho horas, antes de dormir leer algo que le interesa, escuchar música instrumental, para que la mente siempre esté dispuesta a tomar decisiones productivas en beneficio del ser humano.