Resuelta la crisis política, a raíz de la vacancia de Vizcarra, la corta Presidencia de Merino, las complicadas marchas, felizmente ya está en ejercicio el Presidente Francisco Sagasti, más equilibrado, que nos da la esperanza de ejecutarse unas elecciones limpias y coincidente con el Bicentenario, tener un nuevo Gobierno, un buen Presidente y sobre todo un Congreso responsable.

Los inconvenientes de la covid se mantienen, con posibilidad de una nueva ola veraniega, con una economía débil en recuperación y con un Congreso populista que no comprende, que es transitorio.

Con ocasión de las últimas marchas, sus disturbios, muertes, heridos, la intervención policial, daños a la propiedad, desaparecidos, en especial Luis Araujo, el Presidente Sagasti adelantó su opinión de los hechos, sin haberse investigado y por lo tanto es imprescindible que los resultados de los acontecimientos sean informados ampliamente.

Con relación a las próximas elecciones preocupa la gran cantidad de candidatos, aunque es democrático, esto se ajusta en la segunda vuelta donde la elección se resuelve entre dos finalistas, pero la de los congresistas se efectúa en la preliminar y siempre su resultado será fraccionado e inconveniente.

En el próximo julio, tendremos un nuevo Gobierno y habremos ingresado a los 200 años de liberación y debemos enrumbarnos con el apoyo de todas las instituciones del Estado, políticas, populares, sindicales y empresariales, en lograr un país mejor.

Dentro de los programas que debemos emprender por el Bicentenario, que no son complicados, ni caros, está “Mejorar nuestras Ciudades” y para ello el Gobierno, las Municipalidades y la ciudadanía deben colaborar.

Tenemos que tener presente que las áreas verdes en Lima y Perú son sumamente bajas. La Organización Mundial de la Salud recomienda 9 m2 por habitante y a 15 minutos a pie, de un parque.

Este requisito en el Perú está muy lejano, su promedio es 2.10 m2 x habitante. Las ciudades que más alto lo tienen son Moquegua, Lima y Tacna con m/n 4m2 x hab. y relacionando los distritos de Lima, tenemos a San Isidro y Chaclacayo con 7m2 x hab. y los más bajos Comas e Independencia en 1.15m2 por hab.

Lima con 10 millones de habitantes, debería tener 90 millones de m2 de áreas verdes (10mll x 9m2 x hab) y solamente tiene 40 millones de m2, siendo su déficit de 50 millones de m2, equivalente a 5,000 hectáreas (5% del área de Lima), pero con el apoyo de sus municipalidades, en especial de la Central, se podría construir inicialmente parques en la cima del Morro Solar, en la Costa Verde en lo ganado al mar (manteniendo el proyecto de más playas), en las áreas sin uso del Aeropuerto de Las Palmas. Y en provincias, proyectos ejemplares como construir un gran parque en parte del área del aeropuerto a suprimirse en el Cusco y en Piura, en el cuartel abandonado Grau y en la ribera de su río un Parque – Malecón, entre otros.

Finalmente, el Perú y Lima tienen muchos problemas por resolver, pero mejorar sus ciudades con ocasión del Bicentenario es factible.