Quienes hemos estado siguiendo las mentiras y verdades de las encuestadoras a lo largo del proceso electoral, hemos advertido cuáles estaban siendo alquiladas por algunos candidatos que burlonamente prometían luchar contra la corrupción, y cuáles eran las que estaban cuidando la veracidad de la información que aportaban al análisis social.

Esto nos ha permitido acceder a encuestas reservadas ciertas del día 9 de abril, a un día antes de las elecciones, que reportaban en primer lugar a Yonhy Lescano con 12.8 y en segundo lugar a Pedro Castillo con 11.3, a Hernando de Soto con 10.5 en el tercer lugar, a Keiko Fujimori con 10.1 en  cuarto lugar, y a López Aliaga con 8.0, y así seguían bajando los demás candidatos.

No existe la posibilidad material que haya habido un cambio de tal magnitud como para que se inviertan los resultados de la manera en que fueron presentados en el monopólico flash electoral, al punto de subir a Keiko Fujimori para que contienda en la segunda vuelta con Pedro Castillo, el único candidato al cual podría ganarle por el terror social al partido de izquierda radical que viene detrás de él.

Habría que escuchar a Daniel Estulin, ex agente de la KGB, que dice en un tweet: “En Perú la situación es trágica. Los peruanos tendrán que elegir entre 2 extremos. Fujimori o Sendero Luminoso controlado desde Londres.” Extraña declaración para la mayoría que no está informada del manejo de la élite globalista (sección inglesa) de las elecciones en sus “colonias”, pero para quienes venimos investigando esta realidad geopolítica, nos permite confirmar nuestras sospechas de que estamos ante dos candidatos que por diferentes razones seguirán el mismo plan globalista de derecha o de izquierda, muy a pesar del mismo Pedro Castillo que lo vemos instrumentalizado por Perú Libre.

Si Pedro Castillo no marca la diferencia con el plan y la ideología del partido Perú Libre y no lleva a su lado en esta segunda vuelta a peruanos destacados por su profesionalismo y servicio social, capaces de garantizar una conducción seria del país con perspectiva patriótica, y decididos a hacer las grandes reformas que el Perú necesita, tendremos un nefasto resultado el 6 de junio próximo, volverán las oscuras golondrinas del fujimorismo más allá de las buenas intenciones declaradas por Keiko, formada para servir al modelo globalista.

Tenebroso que el flash final ya esté decidido por la élite mundial.