Si usted aún no ha escuchado hablar de los Tarahumara, no se sienta un extraño. El pasar de los días hará su efecto y se volverá parte de la fiebre de Lienzo y el desarrollo de videojuegos mexicano. Y es que esta empresa ha quebrado esquemas con Mulaka, su última obra que nos sumerge en la piel de un Sukurúame, un chamán Tarahumara que tiene una visión del fin del mundo y para salvarlo pelea contra la maldad corrompiendo la Tierra mientras usas los poderes de los semidioses de su cultura, que hoy todavía sobrevive en el norte de México, en el Estado de Chihuahua.

El viernes todos fuimos ‘Mulaka lovers’ y parte de la fiesta que abre puertas para el desarrollo mexicano y latinoamericano, no solo porque este videojuego llegó a posicionarse en los cuatro sistemas de mayor impacto ‘gamer’ en la actualidad (Steam, Xbox, PS4 y Switch), sino porque hizo que el mundo mirara este país más allá de su belleza cultural, gastronómica y musical. El mundo ahora sabe que no es necesario ir a EE.UU., Japón o Europa para hacer videojuegos. El emprendimiento está aquí y tiene mucho por mostrar.

Yo también recibí una invitación para ser parte de esta fiesta y de primera mano les digo que cada elemento que se observa en Mulaka es hermoso, desde la música grabada solo con instrumentos indígenas tradicionales, hasta el arte y diseño que te da la sensación de ser parte de una gran obra rupestre y viva. Cada detalle cuidado –sin olvidar que es un videojuego, antes que nada– me hizo vivir México desde otra perspectiva.

Mulaka es la prueba de que los sueños son reales si te arriesgas, si emprendes, si crees en ellos y tomas tu lanza y recorres el camino sin descanso –referencia al juego–, sin mirar atrás, con los pies bien puestos sobre la tierra, pero creyéndote invencible. Poesía en transición.

México tiene más que mostrarnos. Lienzo y Mulaka han abierto una puerta para los mexicanos y latinoamericanos. Lo que viene es más prometedor de lo que uno imagina –más si lo has visto con tus propios ojos–. En poco llega Neon City Riders de Mecha Studios (mexicano), y mientras espera puede darle ‘play’ a Pato Box de Bromio (mexicano). Disfrute de este tiempo porque la historia del videojuego latinoamericano recién empieza.