Davos: Castillo cae en picada en modo slalom

Davos: Castillo cae en picada en modo slalom

La prueba de mayor dificultad en las competencias de esquí alpino es el slalom, en la que los esquiadores bajan de la montaña deslizándose a toda velocidad, describiendo zigzags para llegar a la meta en el menor tiempo posible sin romperse el espinazo.

Una de las estaciones de esquí más famosas del mundo está en Davos, Suiza. Hasta allí ha de llegar el presidente Pedro Castillo, escapando por una semana -del 21 al 27 de mayo- de la convulsión social que aqueja al Perú, motivada por el hambre, el desempleo, la inflación, los escándalos de corrupción y la polarización política que el jefe de Estado insufla diariamente.

En la bucólica primavera helvética, a 1,560 metros sobre el nivel del mar (casi como San Ignacio), el líder magisterial participará en el Foro Económico Mundial (World Economic Forum -WEF), entre jefes de Estado, ministros de Economía o cancilleres y titulares de multimillonarias fortunas de magnitud planetaria, bajo el lema “Trabajar Juntos para Recuperar la Confianza”.

En esta oportunidad, como en la prueba de slalom, el máster en educación por la “U. César Vallejo” tendrá que caracolear y hacer malabares para sostener ese discurso mientras su popularidad cae en picada zigzagueando, y es que justamente la confianza es el mayor pasivo del Gobierno.

En la última encuesta de expectativas empresariales que realiza mensualmente el BCR, todos los indicadores se encuentran en el tramo súper pesimista: las expectativas del sector a 12 meses, la situación de la empresa a 3 meses y la contratación de personal a 3 meses. Siendo la construcción y la minería e hidrocarburos las actividades con más pesimismo. Otros sectores -manufactura, comercio y servicios- también están en tramo negativo. (BCR 5/5/22).

En tales circunstancias, no hay nada que mostrar en cuanto al trabajo conjunto entre el Estado y el sector privado. Y como queda dicho, tampoco se puede esperar mucho del sector privado en el actual clima de antagonismo, desgobierno y desconfianza.

Sin confianza no hay inversión, sin inversión, no hay generación de empleo y sin empleo, no hay desarrollo…Por lo tanto, una vez más estaremos ante una oportunidad perdida. Hubiéramos querido decir que Mahoma va a la montaña a atraer al gran capital; pero antes que discursos, los hechos son más elocuentes.

En lugar de una prédica convincente a favor de la inversión que el Perú tanto necesita en infraestructura, educación y nuevas tecnologías, agroindustria, turismo o comunicaciones, tendremos que conformarnos con que el canciller César Landa y el ministro de Comercio Exterior Roberto Sánchez, quienes lo acompañan, consigan evitar papelones de escala mundial, como el de reunirse a escondidas con Nicolás Maduro, regalar el mar a Bolivia, rebautizar con el nombre de Santiago al presidente chileno Gabriel Boric, afirmar que existen 1,200 naciones o el de confundir a Croacia con Ucrania, y así sucesivamente.

En otras palabras, más importante que lo que debería decir y no dirá, es aquello que debería callar y seguramente espetará con gran locuacidad e inconsciencia; mientras tanto, en las cumbres andinas que bajan precipitadamente hasta el mar, otras peligrosas carreras de slalom esperan a su retorno al magíster Pedro Castillo…

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.