De Lava Jato a lava castillos

De Lava Jato a lava castillos

La administración de justicia, tan desprestigiada en nuestro país, ha sido puesta al descubierto, una vez más, por un descarado blindaje, a Pedro Castillo, ante las denuncias que lo involucrarían en presuntos delitos de corrupción.

Los protagonistas, esta vez, han sido la fiscal de la Nación, el ministro de Justicia y el procurador general del Estado.

La fiscal de la Nación que en el 2021 pareciera haberse tomado un año sabático, comenzó el 2022 abriendo investigación preliminar al mandatario, algo que terminó siendo sólo una “finta” para calmar los enardecidos reclamos que la acusaban de inacción en su función. Ya que su pronunciamiento inicial no incluía una antojadiza interpretación que Castillo no sería ni investigado, ni denunciado, hasta después de concluir su mandato.

La fiscal que pareciera tener todo “calculado”, habría montado este acto justo unos días antes de tomarse unas “programadas” vacaciones de 15 días en enero y 15 días más en febrero. Su retorno casi “calzaría” con la entrega del cargo a su sucesor, a comienzos de marzo.

Queda claro que esta fiscal no tiene, ni ha tenido, voluntad para investigar a funcionarios de esta administración. Desde hace meses muestra una actitud indolente ante las denuncias de corrupción, actitud que difiere a la que asumió antes con políticos incómodos al gobierno de turno, quienes, sin investigación y sin pruebas, pagaron con años en prisión u optaron por entregar su vida.

Si la fiscal de la Nación desconoce los alcances de su función y no cumple con su obligación de investigar desde ahora a Pedro Castillo, está poniendo de facto su cargo a disposición, para ser reemplazada en el acto.

En el frente judicial, la defensa del Presidente juega con ventaja. Se reúne con el ministro de Justicia y de inmediato ambos salen a declarar en contra del procurador del Estado. Uno pidiendo su retiro y el otro amenazándolo, al poner en tela de juicio su idoneidad para el cargo. Una muy mala señal que el ministro Torres, siendo funcionario público, aparente complotar contra el abogado que defiende al Estado, apoyando la posición del abogado personal del Presidente. El ministro parece no controlar su ira cuando se trata de defender a Pedro Castillo.

Sorprende también la presidenta del Consejo de Ministros al declarar “que no mostrar pruebas puede ser parte de la estrategia legal del Presidente” y no obstrucción a la justicia, como sabe correspondería.

Suspender la investigación a Pedro Castillo ha sido tan vergonzoso que hasta la saliente presidenta del Tribunal Constitucional lo considera una ingenuidad de la Fiscalía.

Lamentablemente el Ministerio Público, desde la salida del fiscal Chávarry, parece haber sido tomado por el perverso poder caviar para proteger a sus aliados y perseguir a sus enemigos.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.