Pese a que los planes de diversos organismos del Estado para preservar los bosques de nuestro territorio o implementar por ejemplo plataformas de monitoreo satelital para descubrir los lugares de tala y deforestación, la pandemia los ha retrasado.

Según un comunicado, dicha plataforma se inició en el 2020 y hasta unos meses después logró reportar más de 500 casos de bosques afectados que suman unas 20 mil hectáreas. El proyecto tiene el apoyo de cooperación del Banco de Desarrollo Alemán (KFW) y asciende a la inversión de 420 millones de soles por cinco años.

El esfuerzo es grande desde el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, que busca que esta información y los reportes se difundan hacia las diversas entidades nacionales y regionales para una mejor gestión, control y vigilancia, a través del Serfor. Cabe destacar que lo novedoso de la plataforma es que puede realizar una equivalencia de cuánto es la afectación de la deforestación del bosque en términos económicos.

Asimismo, el Serfor cuenta con un plan de trabajo que ejecutará cada año, pero el 2020 y el actual son atípicos. Por ello, la plataforma satelital en marcha será una disuasión para los taladores ilegales de los recursos forestales.
Pero en esta pandemia, los cuidadores de los bosques también han sido afectados. Se supo que fueron asesinados tres líderes indígenas, un guardaparque y un defensor ambiental; lo cual también llamó a repensar por qué el gobierno no ha ratificado el Acuerdo de Escazú que precisamente busca el acceso a la información y participación pública en toda la región, es decir, conocer la realidad de lo que pasa en estos territorios, sobre todo el acápite que se refiere a los defensores de los derechos humanos en asuntos ambientales.

Según un informe del portal Mongabay, publicado en junio de 2020, el estudio de la Global Forest Watch indicó que Brasil lidera el ranking de deforestación de bosques de la región y del mundo con más de un millón de hectáreas dañadas durante el 2019. Luego vienen Bolivia (en cuarto lugar en el mundo y el segundo en Latinoamérica) y Perú que ocupa el séptimo lugar.

Los investigadores del GFW alertaron que con la pandemia, estos indicadores de deforestación pueden elevarse, de allí que están atentos y esperan que los gobiernos y empresas puedan realizar acciones para reducirla. Esperemos que las noticias no sean desalentadoras y ponga mayor interés para conocer la situación real y crítica de nuestros bosques.