Insistimos con la pregunta, presidente Sagasti: ¿Por qué demonios su régimen no ha comprado plantas de oxígeno, respiradores mecánicos, camas UCI, etc., durante los tres meses que lleva gestionando este país? Es más, como buen perro del hortelano, usted prefiere –lo dice su ministro de Salud, aunque su palabra no vale porque al día siguiente la cambia; como ocurriese con la importación de vacunas por los privados-, usted prefiere, repetimos, que el Estado provea de oxígeno a los hospitales mediante tanques conteniendo ese material, que pretendería comprarle a Chile, en lugar de importar plantas generadoras de oxígeno. Por una parte, propicia usted una afrenta al orgullo del país, pero por otra solucionaría coyunturalmente el problema del oxígeno. ¿Por qué no pega el manotazo sobre la mesa y obliga a los ministros a que importen plantas de oxígeno, camas UCI, respiradores, etc.? Usted, señor, no ha deslindado con su antecesor Vizcarra. Tampoco con quienes le rodean, sermoneándonos sobre ideología de género, transexualismo y otras vaguedades que no salvan vidas ni crean trabajo, salvo para la mafia de consultores progre que reciben millonarios estipendios de gobiernos líricos como el suyo. Usted debió diferenciarse de Vizcarra ordenando a los funcionarios del Estado que atiendan la emergencia sanitaria. Pero no comprando oxígeno –como han decidido algunos sabios de su régimen- sino resolviendo el fondo del asunto: cubrir el déficit de oxígeno existente mediante generación propia de este elemento por todos los hospitales del país.

En reciente entrevista, presidente Sagasti, su ministro Ugarte fue incapaz siquiera de ensayar una respuesta más o menos coherente frente al hecho que, en tres meses de gestión, ustedes no han podido -¿o querido?- importar una pinche planta oxigenadora. ¡Señor Sagasti, estamos hablando de un elemento indispensable para salvar vidas de seres humanos! Pero, aún así –exhibiendo grandes dotes como politicastro; no como ministro de Salud Pública en plena pandemia, responsable de resolver los problemas de la Sanidad Pública-, su ministro Ugarte lanzó una singular, inconsistente catarata de tonterías intentando salvar el hecho que su gestión, presidente Sagasti, en tres meses ha fracasado al no importar plantas oxigenadoras, camas UCI, respiradores. Más grave, el sector privado ha donado más de 50 de estas plantas. ¡Sin embargo, la gran mayoría de ellas no las instalaron en los hospitales estatales por causa desconocida!

No obstante este gobierno, presidente Sagasti, se ha dedicado a intimidar al sector privado pretendiendo endosarle la culpa del desabastecimiento de oxígeno en los hospitales, manifestado reiteradamente que “La minería y otros sectores privados que generan oxígeno para extraer minerales u otros propósitos, deberían destinarlo al Estado para atender el déficit de este elemento en los hospitales.” Oiga usted, señor Sagasti, ¿acaso con ello su gobierno no está sugiriendo que la opinión pública enfile sus fobias contra el sector privado, pese a que éste ha donado decenas de plantas oxigenadoras superando la infame gestión de su régimen?
Déjense de necedades, miembros del régimen morado, y aclaren de una vez, ¿por qué diablos no compran plantas generadoras de oxígeno, respiradores, camas UCI, etc.?