Ahora resulta que el inefable Martín Vizcarra y su comando Covid nos mintieron sin pudor alguno y la hoy ministra de Salud, ex jefa del bendito comando, no atina a dar explicaciones satisfactorias sobre lo que ocurrió y lo que se nos viene con el covid.

Mientras el gobierno vizcarrista gastaba a manos llenas los fondos públicos hasta casi eliminar reservas, pero endeudando al país por cien años, el pueblo se empobrecía encerrado para no contagiarse, pero con salidas masivas que multiplicaban geométricamente los contagios que luego provocaron miles de muertes con un colapsado sistema de salud.

Las deudas comenzaron a asfixiar con acreedores implacables, pero con un gobierno que no supo ni quiso elaborar y poner en práctica planes para evitar la pérdida de millones de empleos, con lo cual se incrementó de manera incontenible la población en pobreza extrema en el país.

El sistema financiero, con bancos repletos de dinero, prestan selectivamente, pero con un abuso inaceptable en cuanto a los intereses que cobran por prestar frente a los intereses que pagan a la gente por ahorrar, sin que a nadie en el gobierno le importe.

Esta crisis de necesidad condujo a los buenos y a los malos a buscar dinero en la calle, también a pedir la devolución de aportes de las AFP y de la ONP porque consideran que esos fondos se convirtieron en fondos de inversión que, con las tasas de interés que cobra el que presta, debió producir mucho dinero que no se refleja en las miserables pensiones de jubilación, pero que sí se evidencia en la opulencia de ejecutivos y grupos económicos que los controlan y administran.

A la gente ya no le importa el covid. Su único objetivo es sobrevivir. Toman masivamente las calles para vender algo, pagando cupos por ocupar un lugar en la calle a mafiosos que nadie controla; y otros para comprar lo que puedan para liberarse de esa sensación de prisión que provocó el confinamiento.

En Europa, el covid ha provocado una segunda ola de contagios y ya se habla de una tercera ola. La gran solución es la vacuna cuya eficacia muchos cuestionan por la posible mutación del virus. En el país nos engañaron y no tendremos ni vacunas ni sistema de salud.

Mientras, el gobierno ha priorizado la toma de la PNP y el sometimiento de las FFAA cuyo “nuevo rol” genera suspicacias.