Cada día los peruanos perdemos derechos, y de qué manera. Pero no lo notamos por la angustia y el terror frente a la pandemia.

La segunda ola y su “cuarentena chicha” se volvieron inmanejables para el inepto régimen. El encierro al que nos han sometido no sirve. Tres millones de personas tienen permiso laboral porque los ciudadanos necesitan comer. La pobreza se ha incrementado cerca de 10 puntos.

Como era previsible, el transporte público está saturado, siendo tremendo foco de contagio, los mercados también. Según la prensa oficialista, el lunes pasado ‘cazaron’ a ¡6000 personas! que incumplieron las ridículas disposiciones de la cuarentena y que se contagiarán. Lo denominan ‘retención temporal’, un eufemismo. Dura cuatro horas y encima te cobran una multa de 100 dólares. De no pagarla, ¡les quitan sus derechos civiles!

Es una brutal violación de los Derechos Humanos. Suben a la gente en camionetas del serenazgo local como animales, los meten en un corral con el sol que calcina. ¿Y si muere alguien en ese trance? La gente de a pie detesta al gobierno y las vacunas no llegan. Recién la ministra de Salud aceptó que no hay oxígeno. Está en el cargo hace ocho meses. Tiene que importarle, es médica.

No puso plantas de oxígeno en cada hospital, no trajo de fuera ni una manguera. Hasta un estudiante aplicado lo hubiera previsto. ¿Cuánta plata y personal se utilizó en los antidemocráticos campos de concentración? Pero el gobierno recibió a organismos de DD.HH. por inexistentes desaparecidos en el régimen de Merino.

Especialistas afirman que las cifras gubernamentales sobre la pandemia son precarias. Se toman pocas pruebas moleculares, no sabemos por dónde anda el virus. El tufo a maniobra electoral es intenso. Si es incompetencia, que el gobierno dé paso a otros que saben.

2) La Junta Nacional de Justicia (JNJ) decapitó al fiscal Gonzalo Chávarry por “faltas éticas”, declaró su presidenta, “estamos alejados del tema político”. Ja, ja, qué mal chiste. Quieren escarmentar con Chávarry y empoderarse. La ética de la presidenta e integrantes de la JNJ resulta la verdad absoluta, aunque no tengan ni una sola prueba. Solo las diatribas de cierta prensa.

Una integrante de la JNJ tiene muchas llamadas con César Hinostroza y cuestionamientos en su carrera judicial. Otro denigró a Chávarry cuando juramentó. Debió inhibirse. Se lo pidieron. No contestaron, pero le bajaron el dedo a Chávarry sin comunicarle la fecha de su arbitraria decisión. El caballero fue ministro de Justicia del corrupto gobierno de Humala-Heredia y pidió los excarcelaran. ¿Esa es la ética? Chau, chau debido proceso. Bajo el paraguas del ‘vizcarrismo’ se capturó el control de la justicia.

Gracias a Chávarry se investigó al ‘coimero’ Vizcarra. Oh ironía. Ahora el JNE lo protege. Ojo, esto si no es política.