El viernes 12 América Televisión difundió un pequeño segmento de una entrevista que me hizo Mávila Huertas en Canal N el día anterior, donde yo afirmo que Martín Vizcarra puso a Zoraida Ávalos en la fiscalía de la Nación, una verdad que ahora ya es de Perogrullo. Y dicen, en un mini programa que se llama, incongruentemente, “En honor a la verdad”, que no es cierto porque según la resolución número tal fue nombrada de otra manera. (Dije “puso”, me atribuyen falazmente “nombrada”).

Hay que estar comprometidos con demasiados intereses para mentir de una manera tan grotesca como lo hace América TV, intentando desacreditarme por opinar, como lo vengo haciendo desde el principio, que Vizcarra manipuló impúdicamente las instituciones para controlarlas, incluyendo el ahora muy poderoso Ministerio Público (MP) donde colocó a Zoraida Ávalos como fiscal de la Nación.

Vizcarra retornó apresuradamente de Brasil el 1 de enero de 2019, sin asistir al cambio de mando presidencial, para atacar al entonces fiscal de la Nación Gonzalo Chávarry. Y presentó un proyecto de ley para reorganizar el MP y sacar a Chávarry, al tiempo que la coalición vizcarrista intensificaba su campaña de difamación contra el magistrado.

En ese momento, el 5 de enero de 2019, publiqué en esta columna una crítica al “descarado intento de tomar el control del Ministerio Público”, para lo cual Vizcarra está usando su poder y su popularidad para capturar las instituciones “en función de sus intereses particulares”. (“El Comercio”).

Y la semana siguiente, el 12 de enero, cuando se consumó el atropello, sostuve: “caben pocas dudas de que la fiscal de la Nación Zoraida Ávalos será una magistrada complaciente con el gobierno de Martín Vizcarra. Ella ha llegado a ese puesto gracias a la campaña que el gobierno y sus aliados desarrollaron contra Pedro Chávarry y tiene rabo de paja, lo que la hace vulnerable en caso que quiera salir del carril que le han trazado”.

También adelanté que “adonde apunta el gobierno y la coalición que lo respalda, es a la próxima Junta Nacional de Justicia (JNJ) que reemplazará al CNM, donde el fiscal de la Nación tiene un asiento. Necesitan dominarla para poder tomar el control del sistema judicial”. Y concluí diciendo que “la concentración del poder y el quebranto de la democracia avanzan a paso ligero”.
Como se puede apreciar ahora, esos análisis, expuestos hace más dos de años, eran certeros.

Intentar desacreditarme por afirmar eso de Zoraida Ávalos, es como si quisieran desmentirme cuando digo que Richard Swing fue contratado por orden de Vizcarra en el Ministerio de Cultura. Tal vez lo harán, y exhibirán el contrato firmado por Fulano de Tal.

Algunos medios se han acostumbrado a mentir con la misma desfachatez de su maestro y benefactor, Martín Vizcarra. Algo debo estar haciendo bien para que me difamen así.