POR: ROLANDO DONAYRE RÍOS

¿Se imagina haber leído doce libros durante el 2021? Estamos hablando de un libro por mes. Pero no solo haberlos leído, sino también haberlos comprendido en su real dimensión.

Cuántos conocimientos nuevos, cuántas emociones sentidas, cuántas lágrimas derramadas, cuántas enseñanzas aprendidas… en fin, cuántos pensamientos preciosos, ahora convertidos en un capital personal que nadie podrá arrebatarle de por vida.

Estas ideas adquiridas son como energía concentrada en nuestras mentes y espíritus que pueden prender la chispa de acciones explosivas, emprendimientos multiplicadores, y por qué no decirlo, pueden ser el origen de riquezas y fortunas que elevarán nuestra calidad de vida.

Pero, usted dirá, ¿es esto posible? Bueno, en realidad eso depende de usted, de su fuerza, de su planificación, de su constancia, entre otros factores: el libro es un amigo y un gran socio en la vida.
Es triste, pero en el Perú, leer doce libros -como proyecto personal mínimo- es un deseo inalcanzable para la mayoría, pues el promedio de lectores (si es que llegan a leer u ojear algún libro) solo logra completar 0.86, es decir, menos de un texto al año (ojo: no se incluyen periódicos ni revistas).

En otros países vecinos de Latinoamérica nos superan alcanzando hasta dos o tres volúmenes, y en ciudades más desarrolladas como Canadá y Estados Unidos llegan a más de 15 o 20 anual.
Por supuesto, no hemos considerado los E-book que son un material fácilmente transportable, omnipresentes hoy en día, si es que deseamos invocarlos, cual espíritus, desde la modernidad de nuestros teléfonos celulares o tablets.

Lo ocurrido en la educación escolar con el brote de la covid-19 durante el 2020 fue un duro golpe para cualquier tipo de proyecto lector, sea este autogenerado o dirigido desde el Estado a través del Ministerio de Educación.

Nuestros hijos perdieron una gran oportunidad de acercarse a los libros, al menos 12 libros, bien leídos, bien comprendidos, bien trabajados, bien amados en el interior de sus almas.
Iniciado este 2021, usted como madre o padre de familia podría emprender un proyecto de lectura con sus hijos. Compartir con ellos historias que los unan, aventuras jocosas, reflexiones valiosas, risas y ocurrencias del momento pues, aunque usted no lo crea, ese es el tipo de liderazgo que necesitamos hoy en nuestros hogares.

Tome en cuenta con seriedad y valore con prudencia lo que dijo el Maestro de maestros por excelencia: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. La lectura es un recurso salvador que satisface el alma.

El panorama para este 2021 se torna gris e incierto, sin embargo, tenemos esperanza, no solo con uno, sino con 12 libros bajo el brazo. Asumamos con decisión el reto que este Bicentenario nos traza como peruanos: construir una sociedad más amigable con los libros año tras año para poder decir con emoción “somos libres, seámoslo siempre”. ¡Adelante!