Dos muertes inútiles, presidente Castillo

Dos muertes inútiles, presidente Castillo

Noticia destacada ayer por El País (España): “La erupción del volcán submarino en Polinesia causa al menos dos muertos en Perú.” ¿El gobierno peruano ha dado cuenta del hecho? ¡Por supuesto no! Inclusive el sábado –cuando estallara el volcán Hunga Tonga-Hunga Ha´apai (cuyo estruendo equivaldría a un terremoto de magnitud 5.8 en superficie)- ni la PCM, encargada del sistema nacional de emergencia, ni la Marina de Guerra del Perú siquiera advirtieron a nuestra población sobre la presencia de, cuando menos, oleajes anómalos en la costa nacional.

Hay más. El sábado, 14 a las 18.05, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina se limitó a emitir sólo una “nota de prensa” (No. 02.2022) titulada “Características de Erupción Volcánica a 73 Km al N de Nukualofa, Tonga”, precisando que como “organismo responsable (sic) del Sistema Nacional de Alerta de Tsunamis”. Informaba que ese día se registró una “erupción volcánica con epicentro en el mar (…), información que fuera recibida por el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico.

Luego añade, “del análisis y evaluación a través del Centro nacional de Alerta de Tsunamis de esta Dirección, se comunica que este evento NO GENERA TSUNAMI EN EL LITORAL PERUANO.” ¡Radicalmente lo opuesto hizo Chile, por ejemplo, que inmediatamente decretó Alerta de Tsunami! Puso en marcha un operativo para retirar a todas las personas de la costa, ubicándolas a buen recaudo. ¡Es decir, lejos de la costa! ¿Resultado? ¡Chile no tuvo un solo muerto!

Mientras Perú ha perdido a dos ciudadanos. No se necesita ser zahorí para determinar la responsabilidad de ambas muertes. Corresponde tanto a la Marina de Guerra como a la primera ministra, Mirtha Vasquez, la principal responsable del Sistema Nacional de Emergencia.

Según El País “Las dos personas muertas en Perú fueron arrastradas por olas cuando viajaban en un vehículo.” En otras palabras, de haberse encontrado advertidos estos ciudadanos sobre el evidente riesgo de transitar cerca al litoral costero, ambas vidas habrían sido salvadas.

Las consecuencias de esta gravísima omisión de las autoridades -Marina de Guerra y PCM- pudo haber sido aún peor. Porque ocurre que, aparte de incidente que acabo con la vida de estos dos peruanos, el mar se salió tanto en la costa Norte como en el Sur. En efecto, el balneario Ancón sufrió una marcada alza de marea que pudo acabar en alguna tragedia. Lo mismo ocurrió en el Sur, en el balneario Paracas, adonde sí se salió el mar, causando zozobra entre quienes estaban en ese momento en la playa.

El episodio vuelve a graficar el estado de abandono en que se encuentra la sociedad, por culpa del desgobierno que impera desde que la gestión Castillo se hizo cargo del manejo del Estado. ¡A qué grado de abandono habremos llegado que hasta La Marina de Guerra, otrora institución insigne en cuanto al cumplimiento de sus obligaciones, ha dejado de serlo! No es un estrago menor. Son dos vidas perdidas. Y según El País, los únicos dos muertos por este fenómeno serían los dos ciudadanos peruanos. ¡Terrible!

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.