Dualidad existencial

Dualidad existencial

Los seres humanos se desarrollan en el mundo de la contradicción, es decir dentro de la dialéctica, tesis, antítesis, síntesis, entre alfa y omega, la existencia humana tiene un comienzo y un final, entre ese ínterin se instala la duda, no como un concepto perturbador, sino forma parte de la naturaleza humana, caso contrario la humanidad no podría desarrollarse, avanzar, se quedaría estática, involutiva, no es así, no nos olvidemos del concepto existencial “dudo luego existo”.

En el interior de las personas anida el amor y el odio, lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo, la alegría y la tristeza, el rico y el pobre, el inteligente y el no inteligente, el rápido y el lento, el gordo y el flaco, el lento y el hiperactivo, el trabajador y el ocioso, el humilde y el necio, el bondadoso y el egoísta, el solidario y el desleal, el prudente y el imprudente, el honrado y el deshonesto, el limpio y el sucio, la mente abierta y la estrecha, el alto y el bajo, el que tiene sus extremidades y que no las tiene, el que come lo necesario y el glotón, el que le gusta las ciencias y a otro las letras, el que le gusta lo técnico, práctico y el empírico, el que le gusta los estudios y el flojo, el que le gusta progresar y el conformista, el arriesgado y el temeroso, el creyente y el incrédulo, el fino y el rudo, el monógamo y el que no es, el artista que pinta un lienzo y el pintor de brocha gorda, el hombre y la mujer, el que posee buena vista y el corto de vista, el que escucha y el sordo, el que habla y el mudo, el que tiene bien sus sentidos y el que no los tiene, el seductor y el soso, el deshinbido y el inhibido, el cuerdo y el loco, el que tiene predisposición para los deportes y el que no los tiene, el que tiene predisposición para las matemáticas y el que no las tiene, el que tiene facilidad para los idiomas y el que no los tiene, el que tiene cabello y el calvo, el atlético y el gordo, el jugador y el que no es, el persevante y el que no es, el bailarín y el que no le gusta bailar, el abstemio y el que bebe, al que le gusta hablar en público y al que no le agrada, el que le gusta los dulces y al que le gusta lo salado, el que le agrada las comidas de la costa, sierra y selva y a otros le gusta de la costa, el que le gusta los dramas y a otros la comedia, el que le gusta las artes marciales mixtas y el que no le gusta, prefiere el tenis, el que le gusta vestirse con colores sobrios, negro, plomo, marrón, azul y otros le agrada los colores encendidos, algunos usan terno y otros nunca usan, les gusta los alimentos calientes y a otros fríos, pues bien, nacemos, vivimos y morimos.

El humano es un saco de todo, tenemos la capacidad de elegir y decidir qué debemos hacer con nuestras vidas y con las que compartimos para la supervivencia humana, porque poseemos la facultad de razonar, a diferencia de los seres inferiores, que poseen instintos, sensibilidad, empero carecen de razón como la tiene el “homo sapiens”.

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