Economía circular del desmonte

Economía circular del desmonte

Con el crecimiento de las ciudades y las construcciones apareció también el problema de los residuos de construcción y demolición (RCD), que gracias a las políticas implementadas en muchos países estos residuos tienen una segunda vida, pues son reincorporados en las cadenas de fabricación de diversas empresas al recuperar valor y aminorar el impacto ambiental.

Esta nueva manera de ser sostenible en el sector construcción permite, por ejemplo, en Colombia, que se elaboren materiales a partir de reciclar los RCD, como ladrillos, bloques, losetas y prefabricados de urbanismo con altos estándares tanto de calidad como de durabilidad; para ello el ministerio correspondiente creo e implementó normas técnicas, con el fin de disminuir el impacto ambiental y evitar que el desmonte termine en los ríos, parques o como rellenos en las vías deterioradas.

Según los expertos existen diversas aplicaciones para estos materiales producidos a partir de los residuos de concreto, ladrillos, cerámicas, agregados, asfalto, entre otros.

El sector de la construcción los utiliza para bases y sub-bases granulares de vías y urbanismos, filtros de drenajes que ofrecen excelentes resultados porque cumplen con las diferentes normas de materiales.

Los especialistas también apuestan por estos materiales por sus ventajas al ser utilizados por la ingeniería para construir eficientemente y obtener ahorros en costos directos de la obra. Una de las ventajas es que este material tiene características no plásticas lo que permite instalarlo en zonas de lluvia; también otra ventaja es que el material demolido puede tratarse, triturarse y prepararse en el mismo lugar.

Obviamente, las normas bien implementadas permiten asegurar con diferentes controles que cada una de las etapas de producción sean viables y seguras, con lo cual se contribuye al cuidado del medio ambiente con el fin de garantizar el bienestar de las futuras generaciones y fortalecer una economía circular.

En Europa los RCD alcanzan un tercio de los residuos totales, según el blog de S&P compuestos por hormigón, yeso, ladrillos, madera, vidrio, metales, plásticos o tierra excavada, los mismos que vuelven a tener un nuevo uso, como lo hace Superuse, una empresa de arquitectos neerlandesa que apuesta por darle una segunda oportunidad a diversos materiales. Una de sus construcciones, el pabellón en Buitenplaats Brienenoord, ha utilizado el 95% del material usado para la nueva obra.

En el Perú, existen diversos proyectos que gestionan los RCD pero aún falta mayor apoyo para contar con infraestructura adecuada para su disposición y tratamiento.

Según el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) existe una disposición inadecuada de grandes volúmenes de RCD en diferentes puntos no autorizados del país, dando paso a los botaderos informales. Esta es una oportunidad para incluir al sector en la economía circular, reducir la sobreutilización de recursos naturales y generar empleo.

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