El alza del ISC al diésel de los camiones: ¿excusa o realidad?

El alza del ISC al diésel de los camiones: ¿excusa o realidad?

Los camioneros (Consejo Nacional de Transporte Terrestre-CNTT) han llamado a una jornada de protesta (Paro Nacional indefinido desde el martes 5 de junio), contra el incremento del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) del diésel, que ha pasado de S/ 1.10 a S/ 1.49 por galón, provocando que el galón de este combustible suba de S/ 11.45 (abril) a S/ 12.20 (mayo).

Según este gremio, el diésel representa el 50 % de sus costos, por lo cual este incremento de 4.6 % del precio del diésel ha incrementado sus costos en 2.3 %.
No obstante, el Reporte Inflacionario del INEI del mes de Mayo del 2018 indica que el flete terrestre se mantiene sin mayor variación. Incluso el precio de los alimentos, que se encuentra vinculado a este índice, tampoco se ha incrementado.

Sin embargo, la plataforma de lucha presentada por la CNTT (camioneros) parece surrealista.
La semana pasada (25 de mayo en Cusco, 30 en Puno y 31 en Arequipa) empezaron pidiendo que se anule el alza de este ISC, pero ahora van más allá al solicitar la devolución del 100 % del pago del ISC al diésel para las empresas formales, argumentando que ya gozaron de este privilegio en el segundo trimestre del 2016 (gobierno de Ollanta Humala).

Otra bomba que exigen es que se suspenda el cobro de peajes de siete de las 16 concesiones vigentes, argumentando que el Perú viene cobrando US$ 2.50 por cada 100 kilómetros mientras que en Chile y en Ecuador solo se cobra US$ 1.
Fernando Fuentes, dirigente de los transportistas de Arequipa, señala que con un día de paralización se deja de transportar 100 mil toneladas de productos solo en la Ciudad Blanca. No es poca cosa.

Este sector ha venido creciendo. Los camiones (más remolcadores y remolques) han venido creciendo sostenidamente, de 90 mil el año 2007 a 260 mil en el año 2016. En ese lapso, el número de empresas de transporte de carga ha pasado de 33 mil a 106 mil.

Un paro de camioneros en el Perú resulta casi insólito. No hay que olvidar el boicot de este gremio al Gobierno de Salvador Allende en 1973.

Rafael Hidalgo